Tras madrugar un poco y ver como se pueden llegar a formar atascos hasta a las 6 de la mañana, llegamos a Loiu justitos de tiempo (primer indicio de lo que iba a ser el resto del día). Tras montar en un autobús con alas aterrizamos en París con un margen para embarcar de -10 minutos, lo cual nos obligó a ir corriendo por la terminal para coger el enlace.
Ya en el avión, cogiendo un poco de aire, Javi recibió la gran chapa de un neoyorquino que le debió explicar toda la isla porque lo mismo estuvo ahí aguantando lo de dos horas. Yo de mientras estuve jugando a los minijuegos del avión para hacer tiempo en ese infernal aparato. Lo peor llegó con la comida. Solo voy a hablar del pastelito de chocolate concentrado relleno de cosa-amarga que me revolvió el estómago y unido al ruido de la turbina me dejó baldado para el resto del día, hasta que una aspirina y una ducha me reconstruyeron.
Para rematar nos han estraviado las maletas así que aquí andamos como los vagabundos.
Ya en el avión, cogiendo un poco de aire, Javi recibió la gran chapa de un neoyorquino que le debió explicar toda la isla porque lo mismo estuvo ahí aguantando lo de dos horas. Yo de mientras estuve jugando a los minijuegos del avión para hacer tiempo en ese infernal aparato. Lo peor llegó con la comida. Solo voy a hablar del pastelito de chocolate concentrado relleno de cosa-amarga que me revolvió el estómago y unido al ruido de la turbina me dejó baldado para el resto del día, hasta que una aspirina y una ducha me reconstruyeron.
Para rematar nos han estraviado las maletas así que aquí andamos como los vagabundos.
1 comentario:
¿Que tal van las maletas? ¿Todo solucionado? Espero que si...¿Y NY que tal? Habreis dado ya un voltio por la City imagino, que cabrones!.
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