domingo, 3 de agosto de 2008

DÍA 20: El largo viaje de vuelta

Empezamos ya muy temrano con el viaje a NY a las 7 de la mañana y tras tenr que quitar algo de peso de la maleta (1kg de 15, puta peña estricta) nos embarcamos en el avión. Nos tocó desperdigados y la verdad es que se hizo largo. A Javi le tocó sufrir a una pareja de negros tuneados que casi no entraban en el asiento, tanto fue así que al de un rato una azafata le ofreció cambiarle de sitio para que no se ahogase xD. En fin, que la final llegamos a NY, e incluso nos dieron las maletas. Como éramos unos expertos ya en el JFK intentamos indicarles a dos tipos como ir al metro desde el airtren en el que estábamos, pero después de decirles que este era uno circular que iba por todas las terminales y que tenían que coger el del otro andén, creemos que se volvieron a meter al que no era... en fin, nosotros lo intentamos.

De la misma fuimos a la zona de "restaurantes" para comer algo y quien dice algo dice pura supervivencia porque seguíamos en EE.UU. y la comida seguía siendo una lotería. Intentamos coger wifi en unos enchufes que había allí para cargar los portátiles y eso, pero no había manera, todas las redes eran de pago o basadas en publicidad que luego no funcionaba y tal, así que nos dio rápidamente la hora de facturar y tras el autochecking, en el control de equipaje de mano, ya me hicieron sacar el subwoofer para echarle un vistazo, pero luego me lo devolvieron y no hubo más problemas. Gastamos el último tiempo de espera a comprar algunos regalillos que quedaban pendientes (a precio de oro) y nos tocó embarcar.

Tras entrar con 45 minutos de retraso y miedo ya a perder en enlace en París, esta vez nos tocó un 747 con buena pinta. Luego no tenía ni pantalla en los reposacabezas, ni nada, así que una mierda. Por suerte el avión estaba medio vacío y en cuanto despegó nos fuimos Javi y yo a una fila en la que no había asientos delante para tener algo más de espacio. Esta vez se hizo más corto porque dormimos bastante rato, aunque acabamos con las rodillas destrozadas. Al que se le hizo duro fue a Ignacio, a parte de por las horas acumuladas por llevar más de las 10h sin fumar.

Una vez en el Charles De Gaulle y tras ir hasta la otra terminal, esta vez sin correr, nos pusimos a la larga cola para el control de equipajes de mano. A mí m volvieron a hacer sacar el subwoofer y el gabacho de mierda me dijo no sé qué de que era muy grande para llevarlo en la cabina. Mentira, porque entra en una mochililla y la gente lleva maletas 4 veces más grandes que mi mochila, así que tras no recibir más información que que no podía embarcar con eso m tocó ir a facturar la dichosa mochila. La jugada no era sencilla porque tras recorrer la terminal para alante y para atrás unas cuántas veces, al fin una azafata acertó a decirme que la número 14 estaba en el piso de abajo, sí, escondida en una esquina. Tras mirarme con cara rara el tío por querer facturar una mochililla me dirigí otra vez al control, ahor ala cola era más larga aún y ya andaba muy justo de tiempo. Por suerte pude meterme en una para pasajeros con menos de 20mins al embarque. No iba a acabar aquí porque la D74 también estaba a tomar porculo, escondida y en otra planta. Total que llegué 5 minutos antes de la hora de apertura y por fin montamos en el autobús con alas ese de Brit Air.

El viaje ya de solo dos horas era pan comido y además había gente de muy buen rollo en el avión, bastantes jóvenes, comentando las vacaciones. Total que llegamos a Loiu por fin y nos echámos unas risas cuando vimos como la maleta de Ignacio se caía de la cinta transportadora desde una altura de 2m e iba corriendo donde los tíos a decirles que la recogiesen y que tuviesen más cuidado.

Por suerte tras hacernos la típica jugada de esperar en la cinta que no era nos aparecieron todas las maletas sin mayores daños que los que ya tenían y nos pudimos ir en la furgo de Iván para nuestras rspectivas casas.

Y eso fue todo, hemos sobrevivido a la aventura aunque hemos vuelto sin un duro. Siempre nos quedará el pedregal.

DÍA 19: De resaca en Las Vegas y el autocastigo de ver lo que nos habíamos perdido

Bueno, tanto como resaca... más bien sueño. Para no variar nos levantamos tarde y recogimos un poco la habitación que tenía empapada la moqueta de la "destrucción" de la noche anterior... de la misma nos fuimos a la piscina a rehidratarnos un poco. Esta vez estábamos solos, se ve que la noche había sido dura para todos. Ignació no aguantó el calor y se acabó yendo a la habitación al rico aire acondicionado. Javi y yo nos quedamos ahí haciendo la fotosíntesis y lo que sería posteriormente el despelleje consecuente.

Llegó la hora española del hambre así que nos pusimos en marcha en busca de un sitio cercano donde habíamos visto anunciado, días atrás, un steak de NY con huevos fritos. Resultó que no estaba tan cerca, pero nada excesivo a pesar del cansancio acumulado. Aquí se produjo la situación curiosa de que Ignacio no podía fumar en la mesa pero sí a 2 metros en la barra. En cualquier caso nos comimos los filetes y nos quedamos muy a gusto por los 7$ que no costó.



La idea original era ir a ver los casinos o algo, pero la siesta tiraba más así que ahí nos fuimos otra vez a la habitación. Total que a lo tonto nos dieron las 7 y tras un debate decidimos salir otra vez a la noche. Era una jugada arriesgada porqu tníamso que pillar a la 4am un shuttle al aeropuerto, pero le plan era salir de tranqui y conseguir entrar a una discoteca a vr cuál es el ambinte real. Al final nos pusimos en marcha a ver si llegabamos a tiempo para el horario americano, pero ni con esas. Entre que fuimos otra vez al buffet del Sáhara y volvimos con litros comprados (esta vez solo 1L de bacardi) nos dieron ya las 10 en el hotel.



Lo que por el mediodia nos habían dicho que la limousina solo era hasta las 7, el chófer nos dijo que nos llevaba cuando quisiéramos a cambio de una "propina". Total que resultó que el tio trabajaba también para la discoteca LAX así que por 20$ cada uno nos dejaba allí, nos conseguía pases VIP y nos venía a buscar después, en principio ideal. Así stuvimos la noche hablando con un suizo que se estaba recorriendo el país (a esos sí que les sobra el dinero) y al final Javi se acabó bebiendo un chupito de una botella que había comprado que tenía pepitillas de oro "diluidas". Al final y tras un poco de retraso llegó la limousina, para entonces el marroquí del otro día se había apuntado también al plan y cuando entramos estaba ya petada de gente. Un calor infernal porque estaba el AA estropeado, pero resultó curioso el estar todos ahí en un sofá.

Tras dejarnos en el Luxor nos fuimos hacia la LAX y aquí nos dividimos porque nosotros fuimos para la cola directos y el resto subieron a un bar donde daban bebidas gratis (nosotros no teníamos tiempo). En la cola conocimos a unas tías de miami que nos dieron algo de bebida y algún que otro guiño, pero a la hora de entrar no se tomaban rehenes, cada uno a su guerra. A nosotros nos querían cobrar 20$ por entrar pero tras negociar Ignacio con el de la puerta y contarle la historia de la limousina y que nos teneíamos que ir en 1 hora nos dejó entrar gratis.

Aquello era ya otro mundo, parecía más ya lo de las películas, podríamos decir que allí la nota media era un 9 y con pinta de haber fiesta de la buena. Nos dimos una vuelta por la pista y después de tomarnos unos cacharros de 15$ grrr emprendimos la huida con rabia a coger la limo. El tio esta vez fue puntual y llegamos al hotel con un par de horas de margen. Horas que dedicamos a acabar de cerrar las maletas y a echar una minicabezada.

La sorpresa fue cuando no llegaba nunca el shuttle, tanto que al final acabó llevándonos uno del hotel al aeropuerto, eso así a precio de shuttle claro. Ya en el aeropuerto y como nos quedaba aún una hora me pasé por dollar.com a ver si por casualidad seguía le coche allí y dentro mis gafas, pero no hubo suerte así que a por el avión con las manos vacías.

DÍA 18: De fiesta por Las Vegas

Bueno pues al llegar al hotel tras la visita del gran cañon, nos dispusimos a darnos una duchita ya que estabamos de polvo hasta las narices, literalmente. De la ducha, ya un poco mas adecentados nos fuimos a dar un baño relajante a la piscina para intentar socializar un poco para la noche. Esto fue un poco mal ya que no hubo mucha gente para poder hablar. De todas formas estuvimos un buen rato en la piscina y otro tanto echando una siesta, así que nos dieron las mil, como siempre, tipico horario español para no perder las buenas costumbres. A eso de las 8 decidimos ir a buscar algo para cenar, vimos que en el Sahara había buffet por 6.99$ así que allá fuimos. Resultó que para conseguir el precio de 6.99$ había que sacarse una tarjeta del casino (si no eran 12$), pero era gratis así que después de ceder nuestros datos nos fuimos para el buffet aprobar un poco de todo. Tras degustar unos cuantos platos llegamos a la conclusión de que solo había cuatro platos aptos para nuestro paladar, pero menos da una piedra, así que nos llenamos bastante. Además, luego nos metimos también unos postres así que salimos ya bastante hinchados y muy tarde. De la misma nos metimos en una licorería y tras debatir acabamos cogiendo otra botella de 1,75 de bacardí para mezclar con cola y con limón.

Total, que llegamos como a las 10 al motel con hielos y todos y nos fuimos a las mesas donde suele estar la gente por la noche. Resultó que estaban dos del hotel jugando a lo que llamaban "ping pong beer" que viene a ser algo así como "el duro" de toda la vida solo que lanzando una pelota de ping pong. Aquí hay que reconocer que son más higiénicos porque cada vez que la pelota caía al suelo la enjuagaban en un vaso de agua, cosa que con el duro, de naturaleza sucia, es implanteable. Nosotros seguimos a nuestro ritmo hablando con la peña de allí, un marroquí, ingleses, alemanas, las del ping pong que eran de Alaska... y bebiendo y bebiendo nos dieron ya la 1 y nos empezamos a plantear que narices hacíamos allí, así que le dijimos al chorbo del hotel dónde podíamos ir y nos dijo que ya era muy tarde para ir a los clubs grrr. No le hicimos mucho caso y al final le sacamos que los mejores clubs eran el LAX y el Flamingo. Fuimos a la habitación a cambiarnos, y tras inundarla y destrozar un poco el mobiliario: futbolín, literas, etc nos cogimos un taxi que nos dejó en el Luxor (el de la pirámide) y comenzamos a buscar alguna discoteca o algo. Tras dar un par de vueltas tontas nos perdimos en la típica bifurcación que parece que va al mismo punto y no, Gil acabo por un lado y Javi y yo por el otro. Curiosamente, a pesar de volver para atrás, no volvimos a encontrarnos. Tras esta primera baja, Javi y yo nos dirigimos al Flamingo ya que nos habian dicho que la disco estaba abierta. Para conseguir llegar hasta allí, preguntamos a una chica que se iba ya para casa. Nos dijo que estaba cerca y fuimos con ella.



Al llegar allí descubrimos que estaba cerrada lo que acababa con la ultima esperanza de fiesta de esa noche. Entonces, Javi tiró de manual de supervivencia y lanzo la caña a ver que pasaba y bueno, desde fuera pareció tan fácil… Nada, que me quedé solo, sabiendo que Gil también andaba solo por otro lado de la ciudad, así que decidí volver al hotel. En buena hora, fueron 3-4 horas de caminata, incluyendo varias visitas a los casinos, salto de vallas (los muy cabrones de los casinos cierran las calles en sus esquinas), esquivación de putas, etc. Total, una noche que empezó bien y que acabó con cada uno por su lado. El Gil llegó media hora después, habiendo hecho un recorrido similar, con la particularidad de que además de putas le entró un maricón en coche, a lo que Gil casi le pota.. El Javi, que fue mas astuto y le sobra el dinero se vino en taxi (estaba justificado, teniendo en cuenta la compañía) y “durmió” a un par de habitaciones de distancia.

viernes, 1 de agosto de 2008

DÍA 18: El Gran Cañón en Quads

Habiendo dormido solo 3 horas nos levantamos para coger un bus a las 6:20. Ya casi la liamos porque tuve que volver a por el carnet de conducir (que al final no lo pidieron grr) y no teníamos claro en qué sitio nos tenía que recoger el autobús así que dimos la leche de vueltas y el perro del conductor se quería pirar. Al final sofocados llegamos ya al aeropuerto y nos separaron en grupos. Resultó que en nuestra excursión solo estábamos nosotros y una pareja de ingleses con su hija.

Cogimos un miniavión y tras sobrevolar Las Vegas empezó a girar y nos mosqueamos un poco. Ya cuando dijo que iba a aterrizar nos empezaron a salir las plumas de las gallinas, la boina y el acento soriano porque parecia que hubiésemos cogido la excursión de sobrevolar Las Vegas. Al final aterrizamso y nos dijo el piloto que un motor o iba bien y preferían volver y coger otro avión, así que tras media hora de espera hablando con los ingleses reemprendimos el vuelo hacia el Gran cañón.

Vimos desde el cielo lal presa Hoover, el lago, y parte del cañón. Finalmente aterrizamso en una minipista en mitad de la nada y nos condujeron en furgoneta a un rancho cercano. Allí tras enseñarnos un terrario nos aprovisionaron de cascos y gafas y emprendimos la ruta en quads. El camino pedregoso y polvoriento invitaba a hacer derrapillos y lo que pudieramos sin dar demasiado el cante para que no nos llamaran la atención. Por el camino nos pararon un par de veces para explicarnos que al lado teníamos un antiguo volcán y también detalles de las plantas y cactus que por allí viven.

Tras hacernso unas fotos al borde del cañón y reirnso unso de otros de la polvoreda que habíamos agarrado emprendimos el camino de vuelta, esta vez algo más kamikaze que ya teníamso más control de las motos. Aquí, el campeón Javi, en una de sus lanzadas se debió comer una piedra que casi revienta el quad, pero usando la tactica de derrapar, se levantaba suficiente polvo para que el monitor de atrás no viese nada.

Tras recorrer los 15km de vuelta llegamso al rancho y nos pusieron una hamburguesa que tenía buena pinta hasta que descubrimos que tenía salsa BBQ, argghh. Por no hace el feo nos la comimos, pero no nos hubiese importado nada dejarla en el plato y dedicarnos a comer zanahorias... La última tontería que se nos ocurrió fue jugar a volley mientras esperábamos el avión, pero en pocos minutos nos dimos cuenta de que bajo ese sol lo mejor que se peude hacer es estar a la sombra.

Finalmente llegó el avión y emprendimos el vuelo de vuelta. Este fue bastante más movido y fuimos todo el rato en turbulencias. Alguno que yo me se agarraba fuerte el asiento porque el avión no daba muy buenas sensaciones, sobretodo cuando aterrizamos de costado, suponemos que por el viento, pero no era una gran sensación verle hacer la aproximación así... En cualquier caso regresamos vivos al hotel, eso sí, llenos de polvo.

DÍA 17: Roadtrip a Las Vegas con visita a la presa Hoover

Tras rehacer las maletas y aprovisionarnos de comida y gasolina para el viaje, partimos hacia las 12 en dirección Las Vegas. De camino nos metimos durante unos kilómetros por la Ruta 66 para hacernos las fotos de rigor, bajo un Solazo de 38ºC, y volver a la autopista para continuar el viaje.

Después de cruzar el desierto de Mojave, llegó la hora de la comida y paramos en un pueblo en busca de sombra para meternos nuestros clásicos bocadillos ruteros de pavo y salchichas. Aquí ya hacía 41ºC y encima el pueblo resultó ser un super outlet y nosotros entre que somos compulsivos y qeu había aire acondicionado en las tiendas pues le dimos a la tarjeta de crédito hasta que nos dieron las 4:30 y decidimos salir pitando antes de arruinarnos del todo (nos quedó por ver un outlet surfero al otro lado) que ya íbamos pillados de tiempo.



Tras otras 3 horas de ruta empezamos a ver Las Vegas, pero nos desviamso hacia la presa Hoover a toda velocidad porque quedaba poco tiempo de Sol. El camino hacia la presa es muy chulo, con muchas curvas excavadas en la roca rojiza típica de Arizona. Lo que es la presa, bastante corta y con una buena altura eso sí. Quizás lo que más impresione es la de toneladas de agua que tiene que soportar después de ver el lago en su totalidad. También están haciendo un puente para una autopista muy cerca de la presa, lo que seguro que será una foto de postal en unos pocos meses.



Habiendo anochecido ya en la presa pusimos rumbo al hotel acojonados por lo cuchitril que sería teniendo en cuenta el precio tan bajo que tiene. Al llegar sorpresa, es un motel, pero muy chulo. Tiene piscina, barbacoa y servicio de limusina gratis. Como nos querían dar una habitación con dos camas queen, le pedimos algo con tres camas y al final estamos en otra con dos literas así que bastante bien.

Después de la ducha pertinente y la cena nos fuimos al aeropuerto a dejar ya el coche. Nos dio pena despedirnos de él después de tantos momentos juntos, claro que a mi me da más pena porque me olvidé las gafas de sol dentro... De la misma nos cogimos un taxi hacia el casino Treausure Island con la intención de volver andando hasta el motel. Entramos a echar un vistazo y nos dieron unos cupones descuentos para el bar así que fuimos a inspeccionar. Como no nos fiábamos del precio pedimos dos vodka-redbull (era 2x1) y nos clavaron 15$ así que ya vimos de que palo iban los jetas estos. En el bar no había demasiada gente la verdad y lo que parecía ser la discoteca estaba cerrada así que de la misma nos fuimos, Ya fuera nos dimos cuenta de que era tarde de narices y teníamso aún una hora de camino así que decidimos no parar en más casinos, solo para repostar agua, que al dia siguiente tocaba madrugar para el Gran Cañón.

jueves, 31 de julio de 2008

DÍA 16: Long Beach y centro de Los Ángeles

Tras pasar buena parte de la mañana pensando qué podíamos hacer y tras encargar un subwoofer (que es para lo que había venido) nos fuimos a ver la zona portuaria de Long Beach. Como primer paso nos encaminamos hacia el Queen Mary que lo tienen allí atracado de forma permanente a modo de hotel. Vimos que la entrada para visitarlo eran 34$ así que nos dimos media vuelta (que ya hemos sufrido bastantes estafas en este país como para aguantar una tan clara...) y nos hicimos un par de fotos y echamos un vistazo a un submarino ruso que tienen a modo de museo también.



De la misma nos fuimos al otro lado del río, donde está el puerto deportivo y las zonas chulas para visitar. La verdad es que es una zona muy bonita, todo muy nuevo, con algunos rascacielos, un faro y casitas con tiendas y restaurantes. Del estilo de San Diego. Nos pedimos algo para comer, aunque nos putearon un poco porque íbamos con la idea de meternos un steak de NY y resultó que solo lo servían para cenar, así que nada, a seguir con la dieta del pollo. Una vez llenado el depósito (no habíamos desayunado) fuimos a dar una vuelta en coche por la zona de la playa y una villa con un lago y canales llamada Nápoles. Después de esto volvimos a coger otra vez la autopista en dirección Los Ángeles.



Aparcamos cerca del centro y empezamos el pateo. A lo lejos vimos el Disney Music Concert Hall así que nos dirigimos hacia allí. El edificio es exáctamente igual al Guggenheim de Bilbao, solo que un poco más pequeño y de acero en lugar de titanio. Está claro que el Gery se la metió doblada a los de Bilbao. Seguimos rumbo a los rascacielos y vimos el que revientan en The Independence Day y otros más que había por allí. La verdad que la ciudad estaba bastante muerta, aunque ya sabíamos que LA no era gran cosa. Estuvimos también en una plaza famosa donde un poli nos llamó la atención por pisar un empedrado tipo al del ayunta que debía ser un monumento a vete a saber qué, pero en cualquier caso lo fuerte es que tuviesen a un poli vigilando que nadie pisase el suelo... La verdad que había bastantes policías custodiando plazas vacías y cosas así, curioso. También había patrullas en bici que por lo que vimos se dedicaban a impedir a los vagabundos estar tirados por las calles. Después de hacer una parada en Macys (ey! por fin encontré unos pantalones de mi talla!!) y de camino hacia la nada nos topamos con el Staples Center donde juega nuestro colega Gasol, pero claro, habiendo acabado la liga estaba todo cerrado. Al lado estaban preparando un recinto donde parecía que iba a haber un show de skater, bmx y quizás también free style. Una vez en este punto decidimos ya volver, pero andabamos un poco perdidos así que después de preguntar un par de veces conseguimos enfilarnos hacia el coche y, no habiendo visto ningún sitio decente para comer, decidimos darnos una cena de lujo en el Sevilla de Long Beach.



Por fin llegamos y nos atendió una colombiana muy maja que nos empezó a aconsejar cosas como si no supiéramos ya lo que queríamos... El caso es que todo lo de la carta era comestible y se nos hacía la boca agua. Finalmente tras plantearnos comer un Basque rabbit, por aquello de que son difíciles de cazar, nos decantamos por una paella valenciana que tenía de todo: gambas, almejas, mejillones, chistorra, morcilla, chorizo y más. La verdad es que nos cepillamos todo, incluso conseguimos pan que no era salado ni nada raro. Estos dos maricones muertos de hambre me amargaron el final del plato porque les hacia gracia que anduviese rebañando el arroz, como si no lo hubiesen hecho ellos 5 minutos antes...



Después de llenarnos las panzas y con la sonrisa puesta, nos fuimos a la barra a tomarnos algo que aún eran las 10 y había música en directo así que no se podía desperdiciar vivir un rato más, casi como en casa. La colombiana nos presentó a unos amigos con los que estaba que eran de BCN y de Granda y más tarde Javi se puso a hablar con unas chicas mejicanas que estaban al lado. Les contamos un poco la aventurilla de Tijuana y nos dieron algunos consejos para Las Vegas. Con un poco de rabia de no haber salido por allí de fiesta el Sábado (el restaurante tenía una parte de discoteca) nos despedimos y nos fuimos para el motel que al día siguiente tocaba irse a Las Vegas.

miércoles, 30 de julio de 2008

DÍA 15: Tijuana

La frontera nos es que estuviese muy lejos, a unos 15 minutos, aparcamos el coche y preparamos todo para poder a entrar pensando que nos iban a pedir que si pasaporte, rellenar algun que otro papel, pero nada nos pusimos a seguir a los lugareños que pasaban por una puerta de esas giratorios, un poco de camino, otra puerta (detrás de cada puerta pensabamos que al fin estaría el guarda fronterizo para pedir la documentación) y de repente salimos de la última puerta y nos encontramos en Mexico, sin haber avisado a nadie, ni sellarnos el pasaporte ni nada, no se hasta que punto puede ser eso legal ya que si es asi hay entra todo el mundo que quiere.

Empezamos andar respetando todos los pasos de cebras, ya que eramos inmigrantes sin papeles y no habia que dar motivos para alertar a la policia, y como en todos esos paises nos empezaron acosar un poco con la venta de pulseras, y productos de alli. Vimos que habia una especie de arco muy chulo, pero no era plan de dar mas el cante de lo que lo estabamos ya dando y sacar la camara de fotos porque igual era la ultima vez que la veiamos, asi que eso lo tenemos en nuestra memoria sorry :p Caminamos por la avenida de la revolucion y todo el mundo pensando que eramos americanos hablandonos en ingles hasta que les deciamos no no en español!! que bastante ya nos cuesta hblar en ingles en la otra parte. Nos decian para ir a cenar, tomar algo, chicas... de todo y nosotros como "na, na muchas gracias" fuimos al local asi de moda de la ciudad "La pulga" al entrar habia bastante seguridad, asi que nos sentimos algo mas tranquilos que en la calle. Aqui tomamos algo, los precios eran muy buenos comparados con USA ya que bueno en el cambio cada uno te lo hacia de aquella manera pero aun asi las cervezas a1,5$ vamos esto si que era un avance despues de las clavadas que nos habian dado en America vamos toda una civilizacion mas que avanzada. El local prometia mucho para los dias de fiestas, tenia varias salas, desde tecno hasta bachata, regaeton, rancheras. Nosotros solo estuvimos en la sala principal ya que el resto al ser lunes pues nos estaban abiertas. Aqui si que si, le dijimos al camarero que inmortalizase nuestro momento en tijuana jejeje asi que foto al canto. Tras esta breve pausa ya como era bastante de noche y no apetecía volver por el mimso caminucho que ya daba respeto de día, decidimos no arriesgar y coger un taxi hasta la frontera.



Aqui una vez en la cola para entrar a Estados Unidos ya empezamos a preparar las jaulas para las gallinas ya que no teniamos todas con nosotros de que fuese tan facil entrar en el pais sin ningun tipo de visado, ni nada que acreditase de que no habiamos entrado en el pais, pero nada fue mas facil que comer con las manos, nos preguntaron que a donde ibamos y nos dejaron pasar, asi que respiramos tranquilos eso si nos fuimos sin el sello en el pasaporte de que habiamos pasado por Mexico.

Tras esta aventurilla de vuelta a los Angeles para dormir.

DÍA 15: San Diego Zoo

Bueno hoy ya nos tocaba la gran decision, estabamos bastante convencidos para ir a tijuana, en contra a todos los avisos y sugerencias de nuestros padres, amigos... asi que salimos de long beach hacia nuestra primera parada, el zoo de San Diego. Teniamos dos horas de camino, asi que esta vez le toco a Ignacio hacer el trayecto de ida, mientras Gil ponia al dia el blog, javi ha aprobechado a dormir. La idea principal era salir a las 8:00 pero como siempre pues hemos acabado saliendo una hora mas tarde.

Llegamos al zoo y tras pagar 34$ que nos costo la entrada fuimos directos a un trenecito que nos iba a dar una vuelta para ver a los animales. La primera especie que vimos fue los leones pero eran mas listos que nosotros y por supuesto estaban mas que escondidos en sus cobijos, asi que nada nos quedamos sin ver a los leones, ya los veremos en cabarceno jeje. La siguiente parada los guepardos, se ven que estos tampoco viven mal porque hay andaban tirados a la sobra en una hierba basstante maja, asi que estarian tambien bastante fresquitos, tras esta breve parada para hacer las fotos pertinentes ya nos llevo a ver los demas animales las jirafas, los rinocerontes, gacelas etc.

Tras el breve tour que nos dio el trenecillo, no mas de 40 minutos, nos pusimos a recorrer el zoo andando, la primera parada a ver a los vagos de los guepardos, tuvimos mucha suerte ya que justo aparecio una de las cuidadores para dar de comer a los 3 gatitos, nos explico un poco la vida de los animales y vimos como le hacian mucho caso, cada uno tenia su piedra y para recibir la comida se sentaban en su piedra y ale a comer las bolitas de carne que les lanzaban. Tras esto fuimos a ver el resto de los animales, pasamos hacer una visitilla a Pumba, el cual se debia de entender bastante bien con el Javi ya que atendia asu llamada. Vimos tambien los Okapis, elefantes, tigres y todo eso que hay en un zoo.

Lo mejor fue cuando nos encontramos a unos cuidadores que estaban paseando a unos cachorros de guepardo para que se acostumbrasen a la gente y les tuvimos a menos de un metro. Está bien, porque no todo el mundo puede estar tan cerca de un animal extinto.



Para despedirnos hicimos la visita a Timon y pasamos a una jaula en la que se podia entrar para tocar a Bambi, la verdad que una pasada el estar tan cerca de los animales.
Tras 3 horas mas o menos en el zoo y con un calor importante ya nos entro la gazuza asi que fuimos a comer al puerto de San Diego.

Comimos en una especie de centro comercial pero en paqueñito cada estanlecimiento tenia su casita, estaba al aire libre donde corria una brisa mas que agradable, asi que gozamos con el sitio. Para comer no arriesgamos no vaya a ser que nos quedasemos sin comer como alguna otra que otra vez, asi que Gil un Fish & Chips e Ignacio y Javi a una pizzeria, bastante curiosa por cierto, ya que tenia todos los platos que servian disecados para que te pudieses hacer una idea de lo que te ibas a comer.



Un paseo por el puerto viendo el Coronado Bay bridge, que recuerda un poco a Rontegui, no era tan alto pero si bastante mas largo. Aqui hay una base naval de la Marina asiq ue vimos bastantes barcos militares, entre ellos 3 portaviones, 2 de ellos en la otra orilla y uno mas en la nuestra, el cual era un museo, una pena no habernos enterado antes del horario que tenia porque tenia bastantes aviones y cosas por ver dentro. Aun asi nos hicimos unas fotos con el. En uno de los lados estaba una escultura en grande del famoso beso que se dio un marinero con una enfermera tras acabar la 2ª guerra mundial y como no, nosotros como siempre haciendo un poco el lila pues mientras todas las parejas se sacaban la foto imitando a la escultura, Ignacio y Javi pusieron su punto de humos imitando la situacion eso si, todo montaje que ya veo que empezais a pensar muy mal.



Como se nos estaba haciendo un poco tarde y teniamos que pasar la frontera a Tijuana nos pusimos en ruta.

DÍA 14: A dar vueltas por la zona de los ricos

Después de continuar la dieta del pollo en el motel pusimos en el gps la dirección de la mansión de playboy y a tirar millas otra vez. La mansión muy cutre solo había una puerta a la finca sin ningún cartelillo ni nada así que empezamos a dar vueltas por Beverly Hills a ver si veíamos casas chulas de famosos. Tras cansarnos de ver casitas aparcamos cerca del ayuntamiento y fuimos a echar un vistazo por Rodeo Dr a ver si encontrábamos algo chulo para comprar ;-). Como no teníamos dinero suelto decidimos pasar de las compras e ir a la caza del cartel de Hollywood.



Intentando llegar a un sitio donde hacer una buena foto del cartel acabamos pasando por los estudios Universal, Warner Bros y toda esa zona. Nos metimos en el parque Griffith que es la montaña donde está el cartel y después de meternos por mil caminos nos indicaron que subiéramos hasta el observatorio. Llegamos ya arriba anocheciendo y de paso nos metimos al observatorio donde había una exposición astronómica, así que al final echamos ahí la tarde.



De vuelta hacia Long Beach pasamos por Sunset Bvd que es como Hollywood pero más flojo así que decidimos ir a Long Beach a cenar y de paso conocer un poco la ciudad donde llevábamos 5 días y aún ni nos habíamos asomado. Resultó que la zona tenía buena pinta y encontramos un resaturante español, pero tras pensarlo un poco, nos fuimos al Hooters de al lado, que no nos podíamos ir del país sin estar en uno. El sitio es un poco indigno para las camareras, pero no parece importarles y te vienen a hablar y tal, pero nosotros estábamos más a la comida así que no nos hicimos fotos ni nada, pero para que os hagáis una idea os ponemos una de internet.

DÍA 14: Vistazo a la playa de Malibú

Siguiendo nuestro ritmo angelino de no madrugar mucho, nos fuimos a eso de las 10 hacia Santa Mónica para recoger a Nina e ir a dar un paseo a la playa. Como en Venice ya habíamos estado pues nos fuimos a ver la de Malibú. No sabemos si hay una playa famosa o es toda la zona porque es una franja de playa estrecha que recorre todo el litoral.

De la misma paramos en un starbucks cofee a desayunar nosotros y a comer Nina, early lunch decía... De la misma llegó la hermana y después de que Ignacio compulsivase un poco en las tiendas, subimos a un monumento en la universidad dedicado a los alumnos que viajaban en el avión que se estrelló en tierra el 11S. Había buenas vistas así que nos hicimos unas fotos y nos despedimos ya porque Nina tenía que coger un avión a la 1, así que de la misma nos volvímos a meter los 50km para atrás hasta Long Beach.

domingo, 27 de julio de 2008

DIA 13: El dia que nunca existió y la noche que casi tampoco ...

Bueno, tras la fiesta de ayer, hoy hemos amanecido a las 9 de la mañana y de la misma nos hemos ido a nuestra sede alimenticia de Santa Mónica: Albertsons Market. Nos hemos pertrechado de alimentos para pasar el resto del día e intentar ahorrar un poco en propinas.

Una vez ya en nuestro hotel hemos ido a degustar nuestra elección estrella: alubias rojas. Triste decepción ha sido cuando las hemos abierto y han resultado ser blancas con salsa BBQ que tantos vómitos nos provoca... en fin, ahí hemos tirado ya 12$. Ignacio lo ha intentado después con sus albóndigas pero han resultado tener la misma dichosa salsa. Al final limpiándolas un poco se las ha conseguido comer. Javi ha optado por tirarse a los macarrones que según dice eran comestibles. Yo finalmente me he ido a la última opción que teníamos, el pollo frito-asado. Por suerte no tenía salsas raras y se podía comer, pero difícild e acompañar pues nuestro último error ha sido comprar pan salado en vez del normal... Empezamos a comprender por qué la gente vive de los mcdonalds.

Saldado un poco el apetito hemso entrado en fase siesta dominguera y nos hemos levantado a las 8pm sin saber muy bien qué hacer. Al final hemos optado por salir de tranqui y volver a Hollywood a ver bien por donde estuvimos ayer que estaba todo muy borroso.

Hemos estado pisando estrellitas y viendo las pisadas en cemento de la entrada al teatro donde se celebra la gala de los Oscar. Era curioso porque la calle estaba llena de gente disfrazada de personajes de películas y había, también, unos cuantos corrillos con gente haciendo piruetas y demás.

Lo que es hollywood no es gran cosa, solo una calle, eso sí, todo el mundo vestido de gala para entrar en las discotecas. Nosotros como estábamos en modo ahorro nos tomamos unas cocacolas en una que tenía bar arriba. Preguntamos cuánto costaba bajar a la disco y nos dijeron que 40$ así que nada, para casa que ya habíamos cumplido la misión de ver hollywood sobrios.

DÍA 12: De fiesta en Hollywood

Justos de tiempo, como siempre en este país cuando se tarta de salir de fiesta, nos encaminamos hacia el apartamento de la hermana de Nina, donde habíamos quedado para beber los litros, pertrechados con las almohadas del hotel, toallas y trajebaños y la intención de dormir en el coche e irnos en cuanto saliese el sol a la playa a dormir el resto.

Como era de esperar, el taxi llegó antes de lo deseable y nos pilló con solo un par de cubatas en vena, pero por suerte el taxi que llegó era normal y habíamso pedido uno más grande (éramos cinco) así que volvimos para el apartamento a seguir con nuestra labor. Para cuando llegó el taxi bueno, unos quince minutos, ya andabamos bastante tocados así que abandonamos el campamento base rumbo a la discoteca Hollywood Highlands con los deberes hechos.

Después de pisar unas cuantas estrellas del cine subimos a la discoteca donde Javi hizo otra bilbainada de las suyas y pagó las cinco entradas (= 100$). Esto fue solo el comienzo, a partir de aquí la hemorragia fue imparable. A 12$ la copa de vodka-redbull y teniendo en cuenta de que si posabas la copa en la barra y te despistabas más de 30 segundos volaba (nos pasó un par de veces sí, ¡qué hijos de puta!...) os podéis imaginar que acabamos con telarañas en los bolsillos.

Como detalle positivo, a pesar de salirnos cara la noche, si tenemos en cuenta que la entrada costaba lo mismoq ue en la "fiesta del agua" de la discoteca de San Francisco, en esta fue lo que podíamos esperar de una discoteca: sin asiáticos, con alcohol, go-gos y tías buenas. ¡Ya era hora!
Antes de adelantar acontecimientos, sabed que estábamos con Nina y la hermana así que sumado a las dificultades intrínsecas de lo que viene a denominarse el lenguaje verbal, nos tocó hacer la táctica vasca de observar desde la barra al ganado.

Como buen sitio americano, tenía que tener sus normas raras, para muestra que no dejaban estar en la pista con la copa en la mano, supongo que es una estrategia para robar las copas de los pobres clientes despistados...

En fin, el caso es que entre copa y copa nos dieron las 3 o así que era la hora de cierre y al salir, con sensación de ser la 8 de la mañana, la sopresa fue encontrar por fin a Ignacio, que llevaba bastante tiempo desaparecido, rodeado de diez seguratas de los de 2x2. Resulta que había salido a fumar sobre las 2 y luego no le querían dejar entrar a pesar de tener el sello de la disco en la mano. Y así fue acaparando seguratas hasta tener a toda la seguridad de la disco pendientes de él.

Como somos gente VIP, en vez de bajar por las escaleras como el resto de mortales, un segurata se "ofreció a acompañarnos" en ascensor para bajarnos a la calle.

Y así fue la noche, nos había salido caro sí, pero al fin habíamos salido de fiesta en esta costa. Además al final acabamos durmiendo en el apartamento de la hermana de Nina así que nos ahorramos la tortículis de dormir en el coche.

DÍA 12: Un día en la playa Venice de Santa Mónica


Este dia habiamos quedado con Nina a las 10 o asi en irla a buscar a casa de su hermana en Santa Monica. Llegamos unas 3 horas tarde, ya que además de que no nos levantamos pronto, nuestro hotel esta en la otra punta de LA (Long Beach), a 45 km de distancia y un atasco de por medio.

Por fin hace bueno, despues del clima otoñal de SF, se agradece el sol. La playa es enorme, como en las peliculas, con peña patinando y en bici por fuera, un monton de puestecitos de collares, tatuajes, souvenirs, etc pero no esta muy turistizado (pocos bares, ningún hotel). Es una playa bastante ancha, te tiras 10 min para llegar a la orilla, pero al ser tan grande, da siempre sensación de que esta vacia y es un poco raro.

Nos pegamos un baño tras hablar con el socorrista (un negrata de 2 mts, lo de Pamela Anderson y cia era puro merchandising), que nos prohibio nadar excepto en su zona más proxima. Pensabamos que exageraba, pero al meternos al agua comprobamos que tenía razon. Aquí las olas llegan a la orilla con muchisima fuerza, y es realmente peligroso adentrarse hacia el mar. Eso si, ya podemos decir que nos hemos bañado en el Pacifico (ironico nombre visto lo visto) y el agua estaba buena (Nina no se atrevió, estas californianas frioleras : )).

Tras varias horas en la playa (lo que permitió una cangrejada del Javi, a pesar de echarse bien de protección je je) planeamos beber en casa de Jenny (la hermana de Nina) y luego que ella nos llevara en coche a un Club de Hollywood (Hollywood Highlands) de esos que hay que reservar y tal, al lado del Chinese Theatre ( lo de los Oscar). Alla que nos fuimos a comprar bebidas y dejar a Nina en casa. Descubrimos un Albertsons (un Eroski de aki), rapidamente añadido a los favoritos del GPS, donde nos aprovisionamos bien de Ron y Vodka.

Una hora de atasco después, llegamos al hotel para preparanos para conocer Hollywood de noche.

DIA 11: Road Trip hacia LA

Después de soñar con los búfalos nos levantamos temprano con el largo viaje a Los Ángeles en el horizonte. El viaje iba a ser justillo porque teníamos que ver un par de cosas por el camino, así que sin más dilación pusimos rumbo a ver los dichosos búfalos.

Llegamos al Golden Gate park por tercera vez con la estrellita en el tomtom preparada, pero antes nos cruzamos con la zona de el 'chinesse pabillion', que después de dar no sé cuántas vueltas al lago, subir la montaña, preguntar a un chino y pasar la prueba de las zamburguesas de humor amarillo, llegamos a la pérgola fruto (nada de pabillion) del hermanamiento entre SF y Taipei. Después de la foto de rigor nos dirigimos hacia el pabellón japonés, que ese si que era más grande con jardines típicos y tal, pero no íbamos a pagar 4$ por entrar, así que ya por fin llegamos a los búfalos. El caso es que estaban lejos y no podemos garantizar que fueran búfalos reales o vacas cheposas con abrigos de bisón, pero nos fiaremos.

Saldada nuestra cuenta pendiente con los búfalos cogimos camino hacia San José, para hacernos unas fotillos en Silicon Valley con las empresas famosillas. Como somos un poco ceporros se nos olvidó mirar las direcciones y esto no es como Zamudio precisamente, las empresas pueden estar en cualquier lado de un área de por lo menos 200km^2, así que decidimos hacer una parada en Palo Alto que se supone que hay wifi por todo su área. Haber sí que había, pero con clave wpa, así que tuvimos que recurrir al robo de redes, dando vueltas por las calles hasta que encontramos una abierta. Una vez tomadas las direcciones de google, yahoo y microsoft, y de paso embutido para comer durante el viaje, nos dirigimos hacia la primera.



El resúmen que podemos ofrecer de google es que viven como dioses. Nada más colarnos (sí, colarnos porque allí iban todos con acreditación menos nosotros) nos encontramos a unos tíos jugando a voley playa en mitad del campus. Miramos un poco el complejo y vimos un pedazo gimnasio en uno de los edificios y a toda la peña comiendo en mesas al sol (eran las 12 o así, su hora de comer), con barbacoas y la leche, pero vamos, lo que no vimos en ningún momento fue estrés. Como no se podían visitar los edificios y ya era tarde, pasamos de ver el resto de sedes y poner rumbo ya a Los Ángeles.

Tras un leve debate y a pesar de que era ya un poco tarde, elegimos ir por la carretera de la costa en vez de por la 101, así que hicimos una primera parada en Monterrey donde nos metimos uan comilona a base de pavo y salchichas, a todo lujo. Abandonamos ya la zona 'civilizada' y nos internamos en la zona deshabitada. El paisaje bastante chulo, todo zona de acantilados, con algunas calas y muchas curvas. Hay que anotar que aquí las señales no son como en españa, si te dicen que la curva es de 25, no la des a 30 por que vas chirriando, pero como íbamos con algo de prisa los coches se acababan apartando a la cuneta para que les pasásemos. Lo más duro fue cuando quedando 1/4 de depósito decidimos llenarlo porque estábamos en Big Sur, en mitad de las nada, con un trasto 3.8 V6 de 12L/100 y sin cuánto podría quedar para la próxima gasolinera. Nos soplaron a 6,20$ el galón cuando lo normal es 4,30$, tenía razón Ignacio cuando dijo que era mejor haberlo llenado en San José, pero bueno oye, que nos sobra el dinero...



Después de estos 300km de carreteras sinuosas llegamos a San Luis Obispo y paramos en Pismo Beach que nos habían dicho que estaba chulo. La verdad que la zona era chula, con buena playa y ambiente surfero, eso sí, no había ninguna cabina de teléfonos en toda la zona. Al final encontramos una en una gasolinera y pudimos avisar al hotel de Los Ángeles de que llegaríamos de madrugada. Foto de rigor y a continuar el viaje.

Por el camino se nos fue haciendo de noche así que ya lo de ver las playas iba a estar difícil, pero nos quedaba la esperanza de ver las luces de alguna megafiesta playera. Paramos en Santa Bárbara a cenar y nos metímos en un campo de rugby donde estaban entrenando. Ahí mismo repetimos el menú de pavo y salchichas y tras ver que no había nada de ambiente por la zona decidimos continuar el viaje.

Pasamos por delante de Malibú, que la verdad es que toda esa zona tiene menos playa que brazomar con la marea subida, y vimos las luces del famoso muelle de Santa Mónica, así que como habíamos dicho que llegaríamos a las 2am pues a hacer otra paradita. Como no nos fiabamos de la gratuidad del parking hicimos un par de pirulas y aparacamos en una calle normal. El muelle estaba chulo aunque poca gente, pero a la entrada vimos un garito que había gente así que nos metimos a tomar unas cocacolas.



Habiendo visto ya que este no es un país muy fiestero, nos fuimos ya directos hacia el hotel de Long Beach. El hotel es el típico motel de las películas y está regido por una familia de indios (de La India). La habitación es bastante grande y tenemso nevera y microondas así que si obviamos las cucarachas, está bastante bien.

Increiblemente habíamos saldado el viaje sin ningún incidente, nuevo record que había que celebrar con un merecido sueño.

DIA 10: Alrededores de San Francisco

Como no podia ser menos, tras la paliza del dia anterior, aprovechamos para dormir hasta tarde y sobre las 10, comenzamos la operación busqueda de coche. Tras mirar en 5 compañias, ninguna tenia coches sin reserva, asi que recogimos las gallinas, nos atusamos las boinas y fuimos pal aeropuerto. Tras esperar la cola, vimos que habia un hispano atendiendo y decidimos que no atendiera el. No se bien como, la dependienta de al lado, una chinita, nos dijo que ella hablaba español tb "un poquito". Eso realmente significa que sabe decir en español un poquito, hola y gracias, así que ale, a negociar el coche en inglés (otro huevo puesto). El coche barato, una Crysler Town & Country de 7 plazas enorme por solo 360 $. De puta madre. Entonces, empezó a sumar: seguro Full para los 3, deposito lleno, extra por cambio de estado, taxes, propinas, etc. TOTAL PRICE: 1175 $, si mil doscientos casí, nos sobra el dinero!.

Tras esa ostia, nos fuimos contentos a ver la Universidad de Berkeley. La verdad es que es tipo Deusto, con edificios bajitos y muchas campas para tumbarse en vez de ir a clase. Comimos alli y al volver al coche sorpresa! un papelito amarillo. Ya teniamos nuestro ticket por no pagar al aparcar: 75 $ de multa. Nos fuimos a llorar al depart de trafico de la universidad pàra ver si era broma y tal. Tras rellenar el formulario "asking for clemence" : ), decidimos que si las multas de la OTA no llegaban, estas de la universidad menos a España (o eso esperamos) asi que de momento no hemos pagado.



Tras esta barata visita a la Uni, nos fuimos a Muir Woods, que es un bosque con Sequoias. Aqui en la naturaleza, casi ningún problema, se nota que somos de campo. Lo unico, que pagamos 5 $ de entrada, cuando podiamos haber entrado gratis. Con su pan se lo coman. Por lo demas, pues arboles muy altos (bonito y tal).



A eso de las 20:00, nos fuimos a Sausalito (el pueblo de pescadores) a cenar. Otra cena de lujo, que nos debería haber costado 38 $, con impuestos 65 $ y de propina nos había puesto la dueña, que era una pedorra (si, de verdad, se tiro un par de pedos y se rio) 1.1 $. Nos pareció ok, pero al pagar je je eran 11, así que al final 75 $. Este país es la ostia, el propio empleado decide la propina que le tienes que dar. No hay manera de saber lo que te va a costar algo, porque encima los impuestos son diferentes para cada tipo de articulo (comida, ropa, etc) y los Tips (propinas) es lo que le apetezca al tio.



A la vuelta a la ciudad, volvimos al Golden Gate Park, para ver si veiamos lo que nos habiamos dejado el dia antes. Tras dar un par de vueltas en el parque, vimos un coche de policia que nos dijo que iban a cerrarlo a las 22:00, o sea que teniamos media hora. Llegamos a la zona de los bufalos, pero como era de noche solo se veian unos bultos negros tirados en la hierba, asi que otro fracaso. De todas formas, marcamos la posición en el GPS, porque no podia ser que tras 2 intentos irnos sin verlo, así que decidimos ir al dia siguiente a primera hora, antes de marchar hacia Los Angeles.

miércoles, 23 de julio de 2008

DIA 9: Golden Gate Bridge y pájara en el Montirolo

Después de comer alquilamos unas bicis y nos fuimos a recorrer el Golden State Park. Este parque, es la zona verde mas grande de la ciudad y cuenta entre otros atractivos con el Golden Gate Bridge. Ibamos parando cada 50 m para sacarnos fotos con el dichoso puente, que parecia cerca pero estaba lejos de cojones.


LLegamos justo debajo del primer pilar, donde se encuentra el Fort Point (Formaba parte del sistema defensivo de la ciudad, que nunca tuvieron que usar) que no tenia mucho para ver, asi que de la misma, empezamos la ascensión por las breves pero duras (especialmente para los que no hacemos deporte) cuestas de Presidio. Tras un buen rato de subida, alli estaba, delante nuestro, el majestuoso Golden Gate con sus dos torres rojas. Tiene 4 carriles en cada sentido y una acera que solo se puede cruzar andando en un sentido (pero en bici en los 2). Tras un par de llamadas al telefono de Asistencia anti-suicidio : ) y sacarnos otro puñado de fotos, reanudamos la marcha. Al cruzar al otro lado esta Sausalito, que es el tipico pueblo marinero, con puerto deportivo y mogollon de restaurantes para marisquear (tipo Oriñon). Nosotros, en cambio, tiramos para la montaña, hacia Vista Point, que es desde donde mejores vistas se tienen del Golden Gate y la Bay Area de SF. Eso sí, si las cuestas anteriores eran medio duras, estan ya eran como subir a La Granja, pero en vaqueros, tras la palicilla anterior y tras las caminatas de los dias anteriores. Las vistas merecieron el esfuerzo, pero a mi me dio una pajara que me revento para el resto de la tarde.

Con el tiempo ya muy justo, enfilamos el puente otra vez hacia SF, para continuar viendo el parque: una pagoda china, un templo japones y una reserva de bufalos entre otras. Bueno, lo intentamos porque en cuanto volvimos a encontrarnos con cuestas, aquello fue como subir el Montirolo o el Tourmalet (Aupa Sastre!), no se acababan nunca. Estos aguantaban como titanes, pero yo, despues de 2 meses de rehabilitación sin casi andar, veía las estrellas. La pajara fue tan grande que no tenia nada de fuerza en las piernas, por lo que cada vez que habia que subir, me tenia que bajar de la bici. Viendo que ya no nos iba a dar tiempo a ver nada a mi ritmo, paramos en un monumento al Holocausto (con el pensador de Rubens en medio!) y nos tiramos a descansar. Aqui fue donde el grupo se separo, yo ya no estaba para muchos pedaleos y empecé a pensar en pillar un taxi. De repente apareció un autobus, y decidi acercarme a preguntar a ver si me llevaba. El tio me dijo que ok así que nos despedimos, porque estos querían volver viendo el parque y estaban mas o menos ok. Todo parecia solucionado, pero las gallinas estaban a punto de salir de nuevo. Estaba claro que no iba a ser tan facil, así que el conductor, tras cobrarme 2 $ (vale 1,5 pero no da cambios la maquina) me dice con el bus en marcha ya (y yo unico pasajero), que para ir al centro tengo que coger otro bus!. El muy hijoputa. Bueno, pues a los dos min de montarme ya me habia bajado en la primera parada, por lo menos con el nº de autobus correcto, el 38. Facil. No tanto. El hijoputa me habia dejado en la parada pero en sentido contrario, así que para cuando me quise dar cuenta estaba en Ocean Beach (si, la playa al Oeste de la ciudad, no se podia estar mas lejos del centro a no ser que me fuera nadando...). Otra vez el proceso de sacar la bici ( que van colocadas en la parte delantera del bus), con el caso en una mano, la peazo mochila, etc. Por fin llego el autobus 38 en el sentido centro. Alli estaba yo, con el caso puesto, la bici dando botes adelante, solo falto que se cayera delante del autobus, sintiendome rodeado de gallinas y boinas y con 6 $ menos, 3 buses x 1,5 $ mas 0,5 en cada uno de propina :(.

Total, que estos llegaron antes en bici (el Gym da sus frutos). Estuvieron dando vueltas por las zonas llanas (justo la costa), viendo SF por las partes menos turisticas de la ciudad.

Por fin, a las 21:30, tuvo lugar el reencuentro y pudimos devolver las bicis. Tras un dia así, decidimos darnos un homenaje y fuimos al puerto a cenar a todo lujo y en taxi para el hotel.

DIA 9: Alcatraz y USS Pampanito

Este dia nos toco madrugar. Habiamos pillado las entradas Early Bird, que viene a ser como El pajaro tempranero, o sea, a las 9:00 de la mañana embarcados. No os parecera tanto a los que estais currando, pero de vacancias, tuvimos que hacer un esfuerzo de la leche (y pillar un taxi) :).

Una vez alli (y tras comprobar que no se puede fumar tampoco en las colas al aire libre, que cabrones), embarcamos hacia la antigua fortaleza española, luego prision, luego reserva india y por ultimo museo de la Isla de los Alcatraces o Alcatraz. Ya todos sabreis como es por las peliculas, pero una vez dentro, te dejan meterte en algunas celdas y puedes intentar imaginar la sensación de estar encerrado en la prisión federal de maxima seguridad de USA (hasta 1963 que la cerraron). Eso si, la comida era de lo mejorcito, segun el audioguia. Entre otros, por alli paso el Al Capone, que en España habría sido un pocero cualquiera, pero aqui les acojono bien y lo enchironaron. Lo mas curioso es que le atraparon por evadir impuestos je je.

La isla esta en medio de la bahia de SF, así que desde alli y en los barcos de ida y vuelta, las vistas de la ciudad eran bastante buenas. Digo bastante porque aquí solo se quita la niebla durante 5 min al dia.

Despues de eso, nos fuimos a ver un submarino de la II Guerra Mundial, el USS Pampanito, que se había cargado a unos 5 barcos japoneses y dejado maltrechos a otros 10. Es curioso ver como aprovechaban el espacio en estas naves, había literas hasta encima de los torpedos. Vamos, lo ve la ministra de vivienda y los minipisos de 40 m2 los considerarian articulos de lujo. La visita estuvo chula porque se podia tocar casi todo (el sonar, valvulas, los torpedos, etc). Además habia un voluntario Abuelo Cebolleta, que había servido de joven, contando sus batallitas a los visitantes. (Aqui los militares jubilados y los que van de uniforme, no pagaban por entrar, asi que en vez de ir a supervisar obras, vienen a entretener a los turistas). Cosa curiosa, aunque no la investigamos a fondo, un par de compartimentos antes del veterano, había un Anciano asiatico sentado en silencio en la sala de maquinas.

Entonces llegó la sorpresa de la mañana, justo al lado del submarino, había un museo de la mecanica, que venia a ser una sala de máquinas antiguas o de hace algunos años (algunas de 1800 o por ahi, otras de los años 90). Javi echo a una que consistia en ir aumentando el voltaje de donde te agarrabas, a ver hasta donde aguantabas. Evidentemente, como buen castreño aguantó sin pestañear, lo que emocionó a los americanos que se pararon a verle : ). Luego, Gil echo a una de un toro que consistia en aguantar los cuernos mientras el toro intentaba cerrarlos. Con un poco de ayuda de Javi, llegaron Little Man (que ya estaba dentro de las categoría Strong). Había tambien un futbolín del sXIX, con los jugadores llevando una especie de jersey de lana : ).

Bueno, y tras esta mañana tan productiva, nos fuimos a comer a un Fish and Chips, dieta mediterranea (pescado bien rebozado y aceitoso con patatas, para coger fuerzas para una tarde que se prometía dura).

DIA 8: Castro

Bueno pues tras comprar las cosas en el centro, propusirnos irnos al barrio Gay por excelencia, ese es Castro, no castro el de españa no!! el de San francisco. Cogimos direccion el metro para llegar un poco de dia ya que se nos habia hecho muy muy tarde. De la que nos dirigiamos al metro, vimos un museo del oeste con una diligencia, una balanza para contar oro. En el te explicaban como habia sido la fiebre del oro y como una sheriff sigue las pistas hasta detener al ladron, vamos todo un CSI

Una vez en el metro, nos volvieron a salir gallinas y boinas ya que el metro que teniamos que coger, los billetitos no se cogian donde siempre, asi que le preguntamos a la recepcionista (china por supuesto) como era el tema, eso si no le entendimos ni papa de lo que nos decia, asi que liadilla, un señor mejicano nos intento ayudar pero a ese tambien le salieron gallinas, boinas, y de todo ya que era de aqui y no supo ni explicarlo. La china nos decia "coins, coins" y nosotros tras hacer el paleto en el cajero para cambiar billetes, decidimos comprar el que supuestamente nos habia dicho la china. Pero al ir a entrar nos dice que na nai de la china, que esos billetes no eran, asi que pusimos cara de no haber roto nunca un plato y con el mismo desprecio que jugabana la cara no tiro los billetes, eso si, sin costo alguno.


Cogimos el metro y hacernos un publireportaje con las banderas Gays, que habia una en cada balcon, como quien dice. Vimos la esquina mas gay del mundo, Castro str con la 18th street" y de aqui nos pusimos a buscar algo para cenar por la zona.
Una vez cenados, de vuelta al hotel que al dia siguiente teniamos que madrugar mucho ya que nos tocaba la prision del Alcatraz y habiamos reservado para las 9 de la mañana.

DIA 8: Chinatown + Compras

Nos levantamos a eso de las 7 de la mañana para no perdernos el fantastico desayuno que creiamos que nos estaba esperando. Al llegar al restaurante solo habia leche fria, unos muffins con pasas, queso y tostadas, aun asi nos metimos una buena dieta ya que el dia esperaba ser largo.

A eso de las 9 salimos hacia Chinatown andando como no! y tardamos lo nuestro, todo el viaje fue una carrera de obstaculos, habia mendigos dormidos por todos lados, la verdad que hay mucha probreza y mucha riqueza es un contraste muy llamativo.
Dimos un gran paseo por la zona, al final es como todos los barrios chinos nada nuevo, muchas tiendas que venden de todo, muchos restaurantes y muchos chinos andando de un sitio a otro jeje.

Pasamos por un parque en donde juegan a las cartas y no se sabe muy bien si esque eran amigos o enemigos pero tenian una forma peculiar de tirar las cartas, asi como enfadados y con desprecio.

Seguimos por la calle hasta acercarnos a la tienda de "la fortune cookie factory" o tienda de las galletas de la fortuna. Aqui nos detuvimos a comprar una bolsita para hacer un poco el mico de lo que nos salia, vamos de turistas totales jeje. Aqui como siempre en este pais los chinos si que saben, para hacernos una foto en el obrador ponian un letrerito de 50 centimos, vamos que ni que le costase al chino el flash de la camara la leche.

Nada mas salir de aqui, como no habia nada mas interesante que ver cogimos nuestros bartulos y nos marchamos a Union Square para hacer unas compras ya sabeis darnos unos pequeños detallitos. Aqui hicimos una breve pausa para comer y a que no sabeis la dieta?? Si otra vez pollo, vamos estamos de el hasta un poco mas arriba de la coronilla, pero esque no hay muchas mas cosas la verdad, por lo menos a un precio razonable.

Tras comer nos fuimos al Macy's, el Ignacio como siempre compulsivando no paso de la planta baja, gil y yo pues nos dejamos caer un poco mas por el resto de pisos, al final 4 cosas compradas, el pobre Gil no pudo comprarse mucho ya que el chaval pues no encontro tallas, si esque le tenemos que dar de comer mas ;-P
Para finalizar nuestras compras en Macy's bajamos a la seccion de complementos, directamente a donde las gafitas de sol, como no sabiamos muy bien cuales comprar por el precio pues nos compramos dos ya que llevabamos como 30 minutos como, Cual me queda mejor? esta? o esta otra? asi que para no perder mas tiempo pues las dos. Tras estar en Macacy's fuimos a buscar al pobre ignacio que habiamos quedado con el en la plaza para ir a Levis, en Levis todo un fiasco, nada barato para compras, asi que ya decidimos irnos para aprovechar mas del dia.