jueves, 31 de julio de 2008

DÍA 16: Long Beach y centro de Los Ángeles

Tras pasar buena parte de la mañana pensando qué podíamos hacer y tras encargar un subwoofer (que es para lo que había venido) nos fuimos a ver la zona portuaria de Long Beach. Como primer paso nos encaminamos hacia el Queen Mary que lo tienen allí atracado de forma permanente a modo de hotel. Vimos que la entrada para visitarlo eran 34$ así que nos dimos media vuelta (que ya hemos sufrido bastantes estafas en este país como para aguantar una tan clara...) y nos hicimos un par de fotos y echamos un vistazo a un submarino ruso que tienen a modo de museo también.



De la misma nos fuimos al otro lado del río, donde está el puerto deportivo y las zonas chulas para visitar. La verdad es que es una zona muy bonita, todo muy nuevo, con algunos rascacielos, un faro y casitas con tiendas y restaurantes. Del estilo de San Diego. Nos pedimos algo para comer, aunque nos putearon un poco porque íbamos con la idea de meternos un steak de NY y resultó que solo lo servían para cenar, así que nada, a seguir con la dieta del pollo. Una vez llenado el depósito (no habíamos desayunado) fuimos a dar una vuelta en coche por la zona de la playa y una villa con un lago y canales llamada Nápoles. Después de esto volvimos a coger otra vez la autopista en dirección Los Ángeles.



Aparcamos cerca del centro y empezamos el pateo. A lo lejos vimos el Disney Music Concert Hall así que nos dirigimos hacia allí. El edificio es exáctamente igual al Guggenheim de Bilbao, solo que un poco más pequeño y de acero en lugar de titanio. Está claro que el Gery se la metió doblada a los de Bilbao. Seguimos rumbo a los rascacielos y vimos el que revientan en The Independence Day y otros más que había por allí. La verdad que la ciudad estaba bastante muerta, aunque ya sabíamos que LA no era gran cosa. Estuvimos también en una plaza famosa donde un poli nos llamó la atención por pisar un empedrado tipo al del ayunta que debía ser un monumento a vete a saber qué, pero en cualquier caso lo fuerte es que tuviesen a un poli vigilando que nadie pisase el suelo... La verdad que había bastantes policías custodiando plazas vacías y cosas así, curioso. También había patrullas en bici que por lo que vimos se dedicaban a impedir a los vagabundos estar tirados por las calles. Después de hacer una parada en Macys (ey! por fin encontré unos pantalones de mi talla!!) y de camino hacia la nada nos topamos con el Staples Center donde juega nuestro colega Gasol, pero claro, habiendo acabado la liga estaba todo cerrado. Al lado estaban preparando un recinto donde parecía que iba a haber un show de skater, bmx y quizás también free style. Una vez en este punto decidimos ya volver, pero andabamos un poco perdidos así que después de preguntar un par de veces conseguimos enfilarnos hacia el coche y, no habiendo visto ningún sitio decente para comer, decidimos darnos una cena de lujo en el Sevilla de Long Beach.



Por fin llegamos y nos atendió una colombiana muy maja que nos empezó a aconsejar cosas como si no supiéramos ya lo que queríamos... El caso es que todo lo de la carta era comestible y se nos hacía la boca agua. Finalmente tras plantearnos comer un Basque rabbit, por aquello de que son difíciles de cazar, nos decantamos por una paella valenciana que tenía de todo: gambas, almejas, mejillones, chistorra, morcilla, chorizo y más. La verdad es que nos cepillamos todo, incluso conseguimos pan que no era salado ni nada raro. Estos dos maricones muertos de hambre me amargaron el final del plato porque les hacia gracia que anduviese rebañando el arroz, como si no lo hubiesen hecho ellos 5 minutos antes...



Después de llenarnos las panzas y con la sonrisa puesta, nos fuimos a la barra a tomarnos algo que aún eran las 10 y había música en directo así que no se podía desperdiciar vivir un rato más, casi como en casa. La colombiana nos presentó a unos amigos con los que estaba que eran de BCN y de Granda y más tarde Javi se puso a hablar con unas chicas mejicanas que estaban al lado. Les contamos un poco la aventurilla de Tijuana y nos dieron algunos consejos para Las Vegas. Con un poco de rabia de no haber salido por allí de fiesta el Sábado (el restaurante tenía una parte de discoteca) nos despedimos y nos fuimos para el motel que al día siguiente tocaba irse a Las Vegas.

miércoles, 30 de julio de 2008

DÍA 15: Tijuana

La frontera nos es que estuviese muy lejos, a unos 15 minutos, aparcamos el coche y preparamos todo para poder a entrar pensando que nos iban a pedir que si pasaporte, rellenar algun que otro papel, pero nada nos pusimos a seguir a los lugareños que pasaban por una puerta de esas giratorios, un poco de camino, otra puerta (detrás de cada puerta pensabamos que al fin estaría el guarda fronterizo para pedir la documentación) y de repente salimos de la última puerta y nos encontramos en Mexico, sin haber avisado a nadie, ni sellarnos el pasaporte ni nada, no se hasta que punto puede ser eso legal ya que si es asi hay entra todo el mundo que quiere.

Empezamos andar respetando todos los pasos de cebras, ya que eramos inmigrantes sin papeles y no habia que dar motivos para alertar a la policia, y como en todos esos paises nos empezaron acosar un poco con la venta de pulseras, y productos de alli. Vimos que habia una especie de arco muy chulo, pero no era plan de dar mas el cante de lo que lo estabamos ya dando y sacar la camara de fotos porque igual era la ultima vez que la veiamos, asi que eso lo tenemos en nuestra memoria sorry :p Caminamos por la avenida de la revolucion y todo el mundo pensando que eramos americanos hablandonos en ingles hasta que les deciamos no no en español!! que bastante ya nos cuesta hblar en ingles en la otra parte. Nos decian para ir a cenar, tomar algo, chicas... de todo y nosotros como "na, na muchas gracias" fuimos al local asi de moda de la ciudad "La pulga" al entrar habia bastante seguridad, asi que nos sentimos algo mas tranquilos que en la calle. Aqui tomamos algo, los precios eran muy buenos comparados con USA ya que bueno en el cambio cada uno te lo hacia de aquella manera pero aun asi las cervezas a1,5$ vamos esto si que era un avance despues de las clavadas que nos habian dado en America vamos toda una civilizacion mas que avanzada. El local prometia mucho para los dias de fiestas, tenia varias salas, desde tecno hasta bachata, regaeton, rancheras. Nosotros solo estuvimos en la sala principal ya que el resto al ser lunes pues nos estaban abiertas. Aqui si que si, le dijimos al camarero que inmortalizase nuestro momento en tijuana jejeje asi que foto al canto. Tras esta breve pausa ya como era bastante de noche y no apetecía volver por el mimso caminucho que ya daba respeto de día, decidimos no arriesgar y coger un taxi hasta la frontera.



Aqui una vez en la cola para entrar a Estados Unidos ya empezamos a preparar las jaulas para las gallinas ya que no teniamos todas con nosotros de que fuese tan facil entrar en el pais sin ningun tipo de visado, ni nada que acreditase de que no habiamos entrado en el pais, pero nada fue mas facil que comer con las manos, nos preguntaron que a donde ibamos y nos dejaron pasar, asi que respiramos tranquilos eso si nos fuimos sin el sello en el pasaporte de que habiamos pasado por Mexico.

Tras esta aventurilla de vuelta a los Angeles para dormir.

DÍA 15: San Diego Zoo

Bueno hoy ya nos tocaba la gran decision, estabamos bastante convencidos para ir a tijuana, en contra a todos los avisos y sugerencias de nuestros padres, amigos... asi que salimos de long beach hacia nuestra primera parada, el zoo de San Diego. Teniamos dos horas de camino, asi que esta vez le toco a Ignacio hacer el trayecto de ida, mientras Gil ponia al dia el blog, javi ha aprobechado a dormir. La idea principal era salir a las 8:00 pero como siempre pues hemos acabado saliendo una hora mas tarde.

Llegamos al zoo y tras pagar 34$ que nos costo la entrada fuimos directos a un trenecito que nos iba a dar una vuelta para ver a los animales. La primera especie que vimos fue los leones pero eran mas listos que nosotros y por supuesto estaban mas que escondidos en sus cobijos, asi que nada nos quedamos sin ver a los leones, ya los veremos en cabarceno jeje. La siguiente parada los guepardos, se ven que estos tampoco viven mal porque hay andaban tirados a la sobra en una hierba basstante maja, asi que estarian tambien bastante fresquitos, tras esta breve parada para hacer las fotos pertinentes ya nos llevo a ver los demas animales las jirafas, los rinocerontes, gacelas etc.

Tras el breve tour que nos dio el trenecillo, no mas de 40 minutos, nos pusimos a recorrer el zoo andando, la primera parada a ver a los vagos de los guepardos, tuvimos mucha suerte ya que justo aparecio una de las cuidadores para dar de comer a los 3 gatitos, nos explico un poco la vida de los animales y vimos como le hacian mucho caso, cada uno tenia su piedra y para recibir la comida se sentaban en su piedra y ale a comer las bolitas de carne que les lanzaban. Tras esto fuimos a ver el resto de los animales, pasamos hacer una visitilla a Pumba, el cual se debia de entender bastante bien con el Javi ya que atendia asu llamada. Vimos tambien los Okapis, elefantes, tigres y todo eso que hay en un zoo.

Lo mejor fue cuando nos encontramos a unos cuidadores que estaban paseando a unos cachorros de guepardo para que se acostumbrasen a la gente y les tuvimos a menos de un metro. Está bien, porque no todo el mundo puede estar tan cerca de un animal extinto.



Para despedirnos hicimos la visita a Timon y pasamos a una jaula en la que se podia entrar para tocar a Bambi, la verdad que una pasada el estar tan cerca de los animales.
Tras 3 horas mas o menos en el zoo y con un calor importante ya nos entro la gazuza asi que fuimos a comer al puerto de San Diego.

Comimos en una especie de centro comercial pero en paqueñito cada estanlecimiento tenia su casita, estaba al aire libre donde corria una brisa mas que agradable, asi que gozamos con el sitio. Para comer no arriesgamos no vaya a ser que nos quedasemos sin comer como alguna otra que otra vez, asi que Gil un Fish & Chips e Ignacio y Javi a una pizzeria, bastante curiosa por cierto, ya que tenia todos los platos que servian disecados para que te pudieses hacer una idea de lo que te ibas a comer.



Un paseo por el puerto viendo el Coronado Bay bridge, que recuerda un poco a Rontegui, no era tan alto pero si bastante mas largo. Aqui hay una base naval de la Marina asiq ue vimos bastantes barcos militares, entre ellos 3 portaviones, 2 de ellos en la otra orilla y uno mas en la nuestra, el cual era un museo, una pena no habernos enterado antes del horario que tenia porque tenia bastantes aviones y cosas por ver dentro. Aun asi nos hicimos unas fotos con el. En uno de los lados estaba una escultura en grande del famoso beso que se dio un marinero con una enfermera tras acabar la 2ª guerra mundial y como no, nosotros como siempre haciendo un poco el lila pues mientras todas las parejas se sacaban la foto imitando a la escultura, Ignacio y Javi pusieron su punto de humos imitando la situacion eso si, todo montaje que ya veo que empezais a pensar muy mal.



Como se nos estaba haciendo un poco tarde y teniamos que pasar la frontera a Tijuana nos pusimos en ruta.

DÍA 14: A dar vueltas por la zona de los ricos

Después de continuar la dieta del pollo en el motel pusimos en el gps la dirección de la mansión de playboy y a tirar millas otra vez. La mansión muy cutre solo había una puerta a la finca sin ningún cartelillo ni nada así que empezamos a dar vueltas por Beverly Hills a ver si veíamos casas chulas de famosos. Tras cansarnos de ver casitas aparcamos cerca del ayuntamiento y fuimos a echar un vistazo por Rodeo Dr a ver si encontrábamos algo chulo para comprar ;-). Como no teníamos dinero suelto decidimos pasar de las compras e ir a la caza del cartel de Hollywood.



Intentando llegar a un sitio donde hacer una buena foto del cartel acabamos pasando por los estudios Universal, Warner Bros y toda esa zona. Nos metimos en el parque Griffith que es la montaña donde está el cartel y después de meternos por mil caminos nos indicaron que subiéramos hasta el observatorio. Llegamos ya arriba anocheciendo y de paso nos metimos al observatorio donde había una exposición astronómica, así que al final echamos ahí la tarde.



De vuelta hacia Long Beach pasamos por Sunset Bvd que es como Hollywood pero más flojo así que decidimos ir a Long Beach a cenar y de paso conocer un poco la ciudad donde llevábamos 5 días y aún ni nos habíamos asomado. Resultó que la zona tenía buena pinta y encontramos un resaturante español, pero tras pensarlo un poco, nos fuimos al Hooters de al lado, que no nos podíamos ir del país sin estar en uno. El sitio es un poco indigno para las camareras, pero no parece importarles y te vienen a hablar y tal, pero nosotros estábamos más a la comida así que no nos hicimos fotos ni nada, pero para que os hagáis una idea os ponemos una de internet.

DÍA 14: Vistazo a la playa de Malibú

Siguiendo nuestro ritmo angelino de no madrugar mucho, nos fuimos a eso de las 10 hacia Santa Mónica para recoger a Nina e ir a dar un paseo a la playa. Como en Venice ya habíamos estado pues nos fuimos a ver la de Malibú. No sabemos si hay una playa famosa o es toda la zona porque es una franja de playa estrecha que recorre todo el litoral.

De la misma paramos en un starbucks cofee a desayunar nosotros y a comer Nina, early lunch decía... De la misma llegó la hermana y después de que Ignacio compulsivase un poco en las tiendas, subimos a un monumento en la universidad dedicado a los alumnos que viajaban en el avión que se estrelló en tierra el 11S. Había buenas vistas así que nos hicimos unas fotos y nos despedimos ya porque Nina tenía que coger un avión a la 1, así que de la misma nos volvímos a meter los 50km para atrás hasta Long Beach.

domingo, 27 de julio de 2008

DIA 13: El dia que nunca existió y la noche que casi tampoco ...

Bueno, tras la fiesta de ayer, hoy hemos amanecido a las 9 de la mañana y de la misma nos hemos ido a nuestra sede alimenticia de Santa Mónica: Albertsons Market. Nos hemos pertrechado de alimentos para pasar el resto del día e intentar ahorrar un poco en propinas.

Una vez ya en nuestro hotel hemos ido a degustar nuestra elección estrella: alubias rojas. Triste decepción ha sido cuando las hemos abierto y han resultado ser blancas con salsa BBQ que tantos vómitos nos provoca... en fin, ahí hemos tirado ya 12$. Ignacio lo ha intentado después con sus albóndigas pero han resultado tener la misma dichosa salsa. Al final limpiándolas un poco se las ha conseguido comer. Javi ha optado por tirarse a los macarrones que según dice eran comestibles. Yo finalmente me he ido a la última opción que teníamos, el pollo frito-asado. Por suerte no tenía salsas raras y se podía comer, pero difícild e acompañar pues nuestro último error ha sido comprar pan salado en vez del normal... Empezamos a comprender por qué la gente vive de los mcdonalds.

Saldado un poco el apetito hemso entrado en fase siesta dominguera y nos hemos levantado a las 8pm sin saber muy bien qué hacer. Al final hemos optado por salir de tranqui y volver a Hollywood a ver bien por donde estuvimos ayer que estaba todo muy borroso.

Hemos estado pisando estrellitas y viendo las pisadas en cemento de la entrada al teatro donde se celebra la gala de los Oscar. Era curioso porque la calle estaba llena de gente disfrazada de personajes de películas y había, también, unos cuantos corrillos con gente haciendo piruetas y demás.

Lo que es hollywood no es gran cosa, solo una calle, eso sí, todo el mundo vestido de gala para entrar en las discotecas. Nosotros como estábamos en modo ahorro nos tomamos unas cocacolas en una que tenía bar arriba. Preguntamos cuánto costaba bajar a la disco y nos dijeron que 40$ así que nada, para casa que ya habíamos cumplido la misión de ver hollywood sobrios.

DÍA 12: De fiesta en Hollywood

Justos de tiempo, como siempre en este país cuando se tarta de salir de fiesta, nos encaminamos hacia el apartamento de la hermana de Nina, donde habíamos quedado para beber los litros, pertrechados con las almohadas del hotel, toallas y trajebaños y la intención de dormir en el coche e irnos en cuanto saliese el sol a la playa a dormir el resto.

Como era de esperar, el taxi llegó antes de lo deseable y nos pilló con solo un par de cubatas en vena, pero por suerte el taxi que llegó era normal y habíamso pedido uno más grande (éramos cinco) así que volvimos para el apartamento a seguir con nuestra labor. Para cuando llegó el taxi bueno, unos quince minutos, ya andabamos bastante tocados así que abandonamos el campamento base rumbo a la discoteca Hollywood Highlands con los deberes hechos.

Después de pisar unas cuantas estrellas del cine subimos a la discoteca donde Javi hizo otra bilbainada de las suyas y pagó las cinco entradas (= 100$). Esto fue solo el comienzo, a partir de aquí la hemorragia fue imparable. A 12$ la copa de vodka-redbull y teniendo en cuenta de que si posabas la copa en la barra y te despistabas más de 30 segundos volaba (nos pasó un par de veces sí, ¡qué hijos de puta!...) os podéis imaginar que acabamos con telarañas en los bolsillos.

Como detalle positivo, a pesar de salirnos cara la noche, si tenemos en cuenta que la entrada costaba lo mismoq ue en la "fiesta del agua" de la discoteca de San Francisco, en esta fue lo que podíamos esperar de una discoteca: sin asiáticos, con alcohol, go-gos y tías buenas. ¡Ya era hora!
Antes de adelantar acontecimientos, sabed que estábamos con Nina y la hermana así que sumado a las dificultades intrínsecas de lo que viene a denominarse el lenguaje verbal, nos tocó hacer la táctica vasca de observar desde la barra al ganado.

Como buen sitio americano, tenía que tener sus normas raras, para muestra que no dejaban estar en la pista con la copa en la mano, supongo que es una estrategia para robar las copas de los pobres clientes despistados...

En fin, el caso es que entre copa y copa nos dieron las 3 o así que era la hora de cierre y al salir, con sensación de ser la 8 de la mañana, la sopresa fue encontrar por fin a Ignacio, que llevaba bastante tiempo desaparecido, rodeado de diez seguratas de los de 2x2. Resulta que había salido a fumar sobre las 2 y luego no le querían dejar entrar a pesar de tener el sello de la disco en la mano. Y así fue acaparando seguratas hasta tener a toda la seguridad de la disco pendientes de él.

Como somos gente VIP, en vez de bajar por las escaleras como el resto de mortales, un segurata se "ofreció a acompañarnos" en ascensor para bajarnos a la calle.

Y así fue la noche, nos había salido caro sí, pero al fin habíamos salido de fiesta en esta costa. Además al final acabamos durmiendo en el apartamento de la hermana de Nina así que nos ahorramos la tortículis de dormir en el coche.

DÍA 12: Un día en la playa Venice de Santa Mónica


Este dia habiamos quedado con Nina a las 10 o asi en irla a buscar a casa de su hermana en Santa Monica. Llegamos unas 3 horas tarde, ya que además de que no nos levantamos pronto, nuestro hotel esta en la otra punta de LA (Long Beach), a 45 km de distancia y un atasco de por medio.

Por fin hace bueno, despues del clima otoñal de SF, se agradece el sol. La playa es enorme, como en las peliculas, con peña patinando y en bici por fuera, un monton de puestecitos de collares, tatuajes, souvenirs, etc pero no esta muy turistizado (pocos bares, ningún hotel). Es una playa bastante ancha, te tiras 10 min para llegar a la orilla, pero al ser tan grande, da siempre sensación de que esta vacia y es un poco raro.

Nos pegamos un baño tras hablar con el socorrista (un negrata de 2 mts, lo de Pamela Anderson y cia era puro merchandising), que nos prohibio nadar excepto en su zona más proxima. Pensabamos que exageraba, pero al meternos al agua comprobamos que tenía razon. Aquí las olas llegan a la orilla con muchisima fuerza, y es realmente peligroso adentrarse hacia el mar. Eso si, ya podemos decir que nos hemos bañado en el Pacifico (ironico nombre visto lo visto) y el agua estaba buena (Nina no se atrevió, estas californianas frioleras : )).

Tras varias horas en la playa (lo que permitió una cangrejada del Javi, a pesar de echarse bien de protección je je) planeamos beber en casa de Jenny (la hermana de Nina) y luego que ella nos llevara en coche a un Club de Hollywood (Hollywood Highlands) de esos que hay que reservar y tal, al lado del Chinese Theatre ( lo de los Oscar). Alla que nos fuimos a comprar bebidas y dejar a Nina en casa. Descubrimos un Albertsons (un Eroski de aki), rapidamente añadido a los favoritos del GPS, donde nos aprovisionamos bien de Ron y Vodka.

Una hora de atasco después, llegamos al hotel para preparanos para conocer Hollywood de noche.

DIA 11: Road Trip hacia LA

Después de soñar con los búfalos nos levantamos temprano con el largo viaje a Los Ángeles en el horizonte. El viaje iba a ser justillo porque teníamos que ver un par de cosas por el camino, así que sin más dilación pusimos rumbo a ver los dichosos búfalos.

Llegamos al Golden Gate park por tercera vez con la estrellita en el tomtom preparada, pero antes nos cruzamos con la zona de el 'chinesse pabillion', que después de dar no sé cuántas vueltas al lago, subir la montaña, preguntar a un chino y pasar la prueba de las zamburguesas de humor amarillo, llegamos a la pérgola fruto (nada de pabillion) del hermanamiento entre SF y Taipei. Después de la foto de rigor nos dirigimos hacia el pabellón japonés, que ese si que era más grande con jardines típicos y tal, pero no íbamos a pagar 4$ por entrar, así que ya por fin llegamos a los búfalos. El caso es que estaban lejos y no podemos garantizar que fueran búfalos reales o vacas cheposas con abrigos de bisón, pero nos fiaremos.

Saldada nuestra cuenta pendiente con los búfalos cogimos camino hacia San José, para hacernos unas fotillos en Silicon Valley con las empresas famosillas. Como somos un poco ceporros se nos olvidó mirar las direcciones y esto no es como Zamudio precisamente, las empresas pueden estar en cualquier lado de un área de por lo menos 200km^2, así que decidimos hacer una parada en Palo Alto que se supone que hay wifi por todo su área. Haber sí que había, pero con clave wpa, así que tuvimos que recurrir al robo de redes, dando vueltas por las calles hasta que encontramos una abierta. Una vez tomadas las direcciones de google, yahoo y microsoft, y de paso embutido para comer durante el viaje, nos dirigimos hacia la primera.



El resúmen que podemos ofrecer de google es que viven como dioses. Nada más colarnos (sí, colarnos porque allí iban todos con acreditación menos nosotros) nos encontramos a unos tíos jugando a voley playa en mitad del campus. Miramos un poco el complejo y vimos un pedazo gimnasio en uno de los edificios y a toda la peña comiendo en mesas al sol (eran las 12 o así, su hora de comer), con barbacoas y la leche, pero vamos, lo que no vimos en ningún momento fue estrés. Como no se podían visitar los edificios y ya era tarde, pasamos de ver el resto de sedes y poner rumbo ya a Los Ángeles.

Tras un leve debate y a pesar de que era ya un poco tarde, elegimos ir por la carretera de la costa en vez de por la 101, así que hicimos una primera parada en Monterrey donde nos metimos uan comilona a base de pavo y salchichas, a todo lujo. Abandonamos ya la zona 'civilizada' y nos internamos en la zona deshabitada. El paisaje bastante chulo, todo zona de acantilados, con algunas calas y muchas curvas. Hay que anotar que aquí las señales no son como en españa, si te dicen que la curva es de 25, no la des a 30 por que vas chirriando, pero como íbamos con algo de prisa los coches se acababan apartando a la cuneta para que les pasásemos. Lo más duro fue cuando quedando 1/4 de depósito decidimos llenarlo porque estábamos en Big Sur, en mitad de las nada, con un trasto 3.8 V6 de 12L/100 y sin cuánto podría quedar para la próxima gasolinera. Nos soplaron a 6,20$ el galón cuando lo normal es 4,30$, tenía razón Ignacio cuando dijo que era mejor haberlo llenado en San José, pero bueno oye, que nos sobra el dinero...



Después de estos 300km de carreteras sinuosas llegamos a San Luis Obispo y paramos en Pismo Beach que nos habían dicho que estaba chulo. La verdad que la zona era chula, con buena playa y ambiente surfero, eso sí, no había ninguna cabina de teléfonos en toda la zona. Al final encontramos una en una gasolinera y pudimos avisar al hotel de Los Ángeles de que llegaríamos de madrugada. Foto de rigor y a continuar el viaje.

Por el camino se nos fue haciendo de noche así que ya lo de ver las playas iba a estar difícil, pero nos quedaba la esperanza de ver las luces de alguna megafiesta playera. Paramos en Santa Bárbara a cenar y nos metímos en un campo de rugby donde estaban entrenando. Ahí mismo repetimos el menú de pavo y salchichas y tras ver que no había nada de ambiente por la zona decidimos continuar el viaje.

Pasamos por delante de Malibú, que la verdad es que toda esa zona tiene menos playa que brazomar con la marea subida, y vimos las luces del famoso muelle de Santa Mónica, así que como habíamos dicho que llegaríamos a las 2am pues a hacer otra paradita. Como no nos fiabamos de la gratuidad del parking hicimos un par de pirulas y aparacamos en una calle normal. El muelle estaba chulo aunque poca gente, pero a la entrada vimos un garito que había gente así que nos metimos a tomar unas cocacolas.



Habiendo visto ya que este no es un país muy fiestero, nos fuimos ya directos hacia el hotel de Long Beach. El hotel es el típico motel de las películas y está regido por una familia de indios (de La India). La habitación es bastante grande y tenemso nevera y microondas así que si obviamos las cucarachas, está bastante bien.

Increiblemente habíamos saldado el viaje sin ningún incidente, nuevo record que había que celebrar con un merecido sueño.

DIA 10: Alrededores de San Francisco

Como no podia ser menos, tras la paliza del dia anterior, aprovechamos para dormir hasta tarde y sobre las 10, comenzamos la operación busqueda de coche. Tras mirar en 5 compañias, ninguna tenia coches sin reserva, asi que recogimos las gallinas, nos atusamos las boinas y fuimos pal aeropuerto. Tras esperar la cola, vimos que habia un hispano atendiendo y decidimos que no atendiera el. No se bien como, la dependienta de al lado, una chinita, nos dijo que ella hablaba español tb "un poquito". Eso realmente significa que sabe decir en español un poquito, hola y gracias, así que ale, a negociar el coche en inglés (otro huevo puesto). El coche barato, una Crysler Town & Country de 7 plazas enorme por solo 360 $. De puta madre. Entonces, empezó a sumar: seguro Full para los 3, deposito lleno, extra por cambio de estado, taxes, propinas, etc. TOTAL PRICE: 1175 $, si mil doscientos casí, nos sobra el dinero!.

Tras esa ostia, nos fuimos contentos a ver la Universidad de Berkeley. La verdad es que es tipo Deusto, con edificios bajitos y muchas campas para tumbarse en vez de ir a clase. Comimos alli y al volver al coche sorpresa! un papelito amarillo. Ya teniamos nuestro ticket por no pagar al aparcar: 75 $ de multa. Nos fuimos a llorar al depart de trafico de la universidad pàra ver si era broma y tal. Tras rellenar el formulario "asking for clemence" : ), decidimos que si las multas de la OTA no llegaban, estas de la universidad menos a España (o eso esperamos) asi que de momento no hemos pagado.



Tras esta barata visita a la Uni, nos fuimos a Muir Woods, que es un bosque con Sequoias. Aqui en la naturaleza, casi ningún problema, se nota que somos de campo. Lo unico, que pagamos 5 $ de entrada, cuando podiamos haber entrado gratis. Con su pan se lo coman. Por lo demas, pues arboles muy altos (bonito y tal).



A eso de las 20:00, nos fuimos a Sausalito (el pueblo de pescadores) a cenar. Otra cena de lujo, que nos debería haber costado 38 $, con impuestos 65 $ y de propina nos había puesto la dueña, que era una pedorra (si, de verdad, se tiro un par de pedos y se rio) 1.1 $. Nos pareció ok, pero al pagar je je eran 11, así que al final 75 $. Este país es la ostia, el propio empleado decide la propina que le tienes que dar. No hay manera de saber lo que te va a costar algo, porque encima los impuestos son diferentes para cada tipo de articulo (comida, ropa, etc) y los Tips (propinas) es lo que le apetezca al tio.



A la vuelta a la ciudad, volvimos al Golden Gate Park, para ver si veiamos lo que nos habiamos dejado el dia antes. Tras dar un par de vueltas en el parque, vimos un coche de policia que nos dijo que iban a cerrarlo a las 22:00, o sea que teniamos media hora. Llegamos a la zona de los bufalos, pero como era de noche solo se veian unos bultos negros tirados en la hierba, asi que otro fracaso. De todas formas, marcamos la posición en el GPS, porque no podia ser que tras 2 intentos irnos sin verlo, así que decidimos ir al dia siguiente a primera hora, antes de marchar hacia Los Angeles.

miércoles, 23 de julio de 2008

DIA 9: Golden Gate Bridge y pájara en el Montirolo

Después de comer alquilamos unas bicis y nos fuimos a recorrer el Golden State Park. Este parque, es la zona verde mas grande de la ciudad y cuenta entre otros atractivos con el Golden Gate Bridge. Ibamos parando cada 50 m para sacarnos fotos con el dichoso puente, que parecia cerca pero estaba lejos de cojones.


LLegamos justo debajo del primer pilar, donde se encuentra el Fort Point (Formaba parte del sistema defensivo de la ciudad, que nunca tuvieron que usar) que no tenia mucho para ver, asi que de la misma, empezamos la ascensión por las breves pero duras (especialmente para los que no hacemos deporte) cuestas de Presidio. Tras un buen rato de subida, alli estaba, delante nuestro, el majestuoso Golden Gate con sus dos torres rojas. Tiene 4 carriles en cada sentido y una acera que solo se puede cruzar andando en un sentido (pero en bici en los 2). Tras un par de llamadas al telefono de Asistencia anti-suicidio : ) y sacarnos otro puñado de fotos, reanudamos la marcha. Al cruzar al otro lado esta Sausalito, que es el tipico pueblo marinero, con puerto deportivo y mogollon de restaurantes para marisquear (tipo Oriñon). Nosotros, en cambio, tiramos para la montaña, hacia Vista Point, que es desde donde mejores vistas se tienen del Golden Gate y la Bay Area de SF. Eso sí, si las cuestas anteriores eran medio duras, estan ya eran como subir a La Granja, pero en vaqueros, tras la palicilla anterior y tras las caminatas de los dias anteriores. Las vistas merecieron el esfuerzo, pero a mi me dio una pajara que me revento para el resto de la tarde.

Con el tiempo ya muy justo, enfilamos el puente otra vez hacia SF, para continuar viendo el parque: una pagoda china, un templo japones y una reserva de bufalos entre otras. Bueno, lo intentamos porque en cuanto volvimos a encontrarnos con cuestas, aquello fue como subir el Montirolo o el Tourmalet (Aupa Sastre!), no se acababan nunca. Estos aguantaban como titanes, pero yo, despues de 2 meses de rehabilitación sin casi andar, veía las estrellas. La pajara fue tan grande que no tenia nada de fuerza en las piernas, por lo que cada vez que habia que subir, me tenia que bajar de la bici. Viendo que ya no nos iba a dar tiempo a ver nada a mi ritmo, paramos en un monumento al Holocausto (con el pensador de Rubens en medio!) y nos tiramos a descansar. Aqui fue donde el grupo se separo, yo ya no estaba para muchos pedaleos y empecé a pensar en pillar un taxi. De repente apareció un autobus, y decidi acercarme a preguntar a ver si me llevaba. El tio me dijo que ok así que nos despedimos, porque estos querían volver viendo el parque y estaban mas o menos ok. Todo parecia solucionado, pero las gallinas estaban a punto de salir de nuevo. Estaba claro que no iba a ser tan facil, así que el conductor, tras cobrarme 2 $ (vale 1,5 pero no da cambios la maquina) me dice con el bus en marcha ya (y yo unico pasajero), que para ir al centro tengo que coger otro bus!. El muy hijoputa. Bueno, pues a los dos min de montarme ya me habia bajado en la primera parada, por lo menos con el nº de autobus correcto, el 38. Facil. No tanto. El hijoputa me habia dejado en la parada pero en sentido contrario, así que para cuando me quise dar cuenta estaba en Ocean Beach (si, la playa al Oeste de la ciudad, no se podia estar mas lejos del centro a no ser que me fuera nadando...). Otra vez el proceso de sacar la bici ( que van colocadas en la parte delantera del bus), con el caso en una mano, la peazo mochila, etc. Por fin llego el autobus 38 en el sentido centro. Alli estaba yo, con el caso puesto, la bici dando botes adelante, solo falto que se cayera delante del autobus, sintiendome rodeado de gallinas y boinas y con 6 $ menos, 3 buses x 1,5 $ mas 0,5 en cada uno de propina :(.

Total, que estos llegaron antes en bici (el Gym da sus frutos). Estuvieron dando vueltas por las zonas llanas (justo la costa), viendo SF por las partes menos turisticas de la ciudad.

Por fin, a las 21:30, tuvo lugar el reencuentro y pudimos devolver las bicis. Tras un dia así, decidimos darnos un homenaje y fuimos al puerto a cenar a todo lujo y en taxi para el hotel.

DIA 9: Alcatraz y USS Pampanito

Este dia nos toco madrugar. Habiamos pillado las entradas Early Bird, que viene a ser como El pajaro tempranero, o sea, a las 9:00 de la mañana embarcados. No os parecera tanto a los que estais currando, pero de vacancias, tuvimos que hacer un esfuerzo de la leche (y pillar un taxi) :).

Una vez alli (y tras comprobar que no se puede fumar tampoco en las colas al aire libre, que cabrones), embarcamos hacia la antigua fortaleza española, luego prision, luego reserva india y por ultimo museo de la Isla de los Alcatraces o Alcatraz. Ya todos sabreis como es por las peliculas, pero una vez dentro, te dejan meterte en algunas celdas y puedes intentar imaginar la sensación de estar encerrado en la prisión federal de maxima seguridad de USA (hasta 1963 que la cerraron). Eso si, la comida era de lo mejorcito, segun el audioguia. Entre otros, por alli paso el Al Capone, que en España habría sido un pocero cualquiera, pero aqui les acojono bien y lo enchironaron. Lo mas curioso es que le atraparon por evadir impuestos je je.

La isla esta en medio de la bahia de SF, así que desde alli y en los barcos de ida y vuelta, las vistas de la ciudad eran bastante buenas. Digo bastante porque aquí solo se quita la niebla durante 5 min al dia.

Despues de eso, nos fuimos a ver un submarino de la II Guerra Mundial, el USS Pampanito, que se había cargado a unos 5 barcos japoneses y dejado maltrechos a otros 10. Es curioso ver como aprovechaban el espacio en estas naves, había literas hasta encima de los torpedos. Vamos, lo ve la ministra de vivienda y los minipisos de 40 m2 los considerarian articulos de lujo. La visita estuvo chula porque se podia tocar casi todo (el sonar, valvulas, los torpedos, etc). Además habia un voluntario Abuelo Cebolleta, que había servido de joven, contando sus batallitas a los visitantes. (Aqui los militares jubilados y los que van de uniforme, no pagaban por entrar, asi que en vez de ir a supervisar obras, vienen a entretener a los turistas). Cosa curiosa, aunque no la investigamos a fondo, un par de compartimentos antes del veterano, había un Anciano asiatico sentado en silencio en la sala de maquinas.

Entonces llegó la sorpresa de la mañana, justo al lado del submarino, había un museo de la mecanica, que venia a ser una sala de máquinas antiguas o de hace algunos años (algunas de 1800 o por ahi, otras de los años 90). Javi echo a una que consistia en ir aumentando el voltaje de donde te agarrabas, a ver hasta donde aguantabas. Evidentemente, como buen castreño aguantó sin pestañear, lo que emocionó a los americanos que se pararon a verle : ). Luego, Gil echo a una de un toro que consistia en aguantar los cuernos mientras el toro intentaba cerrarlos. Con un poco de ayuda de Javi, llegaron Little Man (que ya estaba dentro de las categoría Strong). Había tambien un futbolín del sXIX, con los jugadores llevando una especie de jersey de lana : ).

Bueno, y tras esta mañana tan productiva, nos fuimos a comer a un Fish and Chips, dieta mediterranea (pescado bien rebozado y aceitoso con patatas, para coger fuerzas para una tarde que se prometía dura).

DIA 8: Castro

Bueno pues tras comprar las cosas en el centro, propusirnos irnos al barrio Gay por excelencia, ese es Castro, no castro el de españa no!! el de San francisco. Cogimos direccion el metro para llegar un poco de dia ya que se nos habia hecho muy muy tarde. De la que nos dirigiamos al metro, vimos un museo del oeste con una diligencia, una balanza para contar oro. En el te explicaban como habia sido la fiebre del oro y como una sheriff sigue las pistas hasta detener al ladron, vamos todo un CSI

Una vez en el metro, nos volvieron a salir gallinas y boinas ya que el metro que teniamos que coger, los billetitos no se cogian donde siempre, asi que le preguntamos a la recepcionista (china por supuesto) como era el tema, eso si no le entendimos ni papa de lo que nos decia, asi que liadilla, un señor mejicano nos intento ayudar pero a ese tambien le salieron gallinas, boinas, y de todo ya que era de aqui y no supo ni explicarlo. La china nos decia "coins, coins" y nosotros tras hacer el paleto en el cajero para cambiar billetes, decidimos comprar el que supuestamente nos habia dicho la china. Pero al ir a entrar nos dice que na nai de la china, que esos billetes no eran, asi que pusimos cara de no haber roto nunca un plato y con el mismo desprecio que jugabana la cara no tiro los billetes, eso si, sin costo alguno.


Cogimos el metro y hacernos un publireportaje con las banderas Gays, que habia una en cada balcon, como quien dice. Vimos la esquina mas gay del mundo, Castro str con la 18th street" y de aqui nos pusimos a buscar algo para cenar por la zona.
Una vez cenados, de vuelta al hotel que al dia siguiente teniamos que madrugar mucho ya que nos tocaba la prision del Alcatraz y habiamos reservado para las 9 de la mañana.

DIA 8: Chinatown + Compras

Nos levantamos a eso de las 7 de la mañana para no perdernos el fantastico desayuno que creiamos que nos estaba esperando. Al llegar al restaurante solo habia leche fria, unos muffins con pasas, queso y tostadas, aun asi nos metimos una buena dieta ya que el dia esperaba ser largo.

A eso de las 9 salimos hacia Chinatown andando como no! y tardamos lo nuestro, todo el viaje fue una carrera de obstaculos, habia mendigos dormidos por todos lados, la verdad que hay mucha probreza y mucha riqueza es un contraste muy llamativo.
Dimos un gran paseo por la zona, al final es como todos los barrios chinos nada nuevo, muchas tiendas que venden de todo, muchos restaurantes y muchos chinos andando de un sitio a otro jeje.

Pasamos por un parque en donde juegan a las cartas y no se sabe muy bien si esque eran amigos o enemigos pero tenian una forma peculiar de tirar las cartas, asi como enfadados y con desprecio.

Seguimos por la calle hasta acercarnos a la tienda de "la fortune cookie factory" o tienda de las galletas de la fortuna. Aqui nos detuvimos a comprar una bolsita para hacer un poco el mico de lo que nos salia, vamos de turistas totales jeje. Aqui como siempre en este pais los chinos si que saben, para hacernos una foto en el obrador ponian un letrerito de 50 centimos, vamos que ni que le costase al chino el flash de la camara la leche.

Nada mas salir de aqui, como no habia nada mas interesante que ver cogimos nuestros bartulos y nos marchamos a Union Square para hacer unas compras ya sabeis darnos unos pequeños detallitos. Aqui hicimos una breve pausa para comer y a que no sabeis la dieta?? Si otra vez pollo, vamos estamos de el hasta un poco mas arriba de la coronilla, pero esque no hay muchas mas cosas la verdad, por lo menos a un precio razonable.

Tras comer nos fuimos al Macy's, el Ignacio como siempre compulsivando no paso de la planta baja, gil y yo pues nos dejamos caer un poco mas por el resto de pisos, al final 4 cosas compradas, el pobre Gil no pudo comprarse mucho ya que el chaval pues no encontro tallas, si esque le tenemos que dar de comer mas ;-P
Para finalizar nuestras compras en Macy's bajamos a la seccion de complementos, directamente a donde las gafitas de sol, como no sabiamos muy bien cuales comprar por el precio pues nos compramos dos ya que llevabamos como 30 minutos como, Cual me queda mejor? esta? o esta otra? asi que para no perder mas tiempo pues las dos. Tras estar en Macacy's fuimos a buscar al pobre ignacio que habiamos quedado con el en la plaza para ir a Levis, en Levis todo un fiasco, nada barato para compras, asi que ya decidimos irnos para aprovechar mas del dia.

lunes, 21 de julio de 2008

DIA 7: Un Domingo cualquiera en SF

Buenas a todos desde SF. El dia empezó pronto (me levanté sobre las 7 a.m. con toda la resaca, que no era mucha gracias a la ley seca de este país) y tras explicarle a Javi como quedabamos, me fui a hacer de japones por el Downtown. Es una pasada el contraste que se puede ver en estas calles. A medida que iba acercandome al centro, los mendigos iban desapareciendo y las casas iban aumentando altura hasta llegar a los grandes edificios del distrito financiero. Aqui, los homeless, son una minoría etnica en si misma, llegandose a ver más de 40 en media hora caminando, todos con el uniforme típico de abrigo oscuro largo, carrito con botellas y bolsas de plastico, saco de dormir, etc. Habia algunos que estaban de botellon desayunando unas botellas de whisky a las 9 a.m.
Tras un par de horas de chupar frio haciendo publireportajes de toda la zona centro, estuve a punto de pillar una gripe o algo, porque aquí hace un frio como en Castro en Abril, así que a buscar un GAP y a comprar (sweater por 30 $). Lo bueno es que aqui los domingos curran, pero lo malo es que abren a las 11 y tuve que estar haciendo tiempo en bermudas y chancletas.

Para las 12, fuimos al hotel de Nina & Court y de allí walking hasta el Estadio de los Giants de San Francisco. Court y su novio habían pillado entradas para los 7, en el típico domingo americano de pasar la tarde en el estadio. La temporada de beisbol esta empezando y tenian un partido facil conta los Milwokee Brewers (cerveceros de Milwakee). Aqui los estadios son casi como un centro comercial, con bares, restaurantes, parques con columpios para los niños, etc. Fuera del Stadium, había no menos de 15 piraguas con gente que espera coger las bolas de Hot Run que salen hasta el mar (si las venden por internet, pueden sacar hasta millones de $ dependiendo del record o la importancia del partido). Facilmente, los cerveceros les metieron un 5-0 a los SF Giants y ya la peña se empezó a marchar del Stadium. Eso si, antes les vimos apelar a la épica con varias canciones emotivas, el National Anthem y los politonos típicos.

Entonces nos fuimos a dar un voltio por los muelles y el Embarcadero. Ya podemos decir que hemos visto Alcatraz y los puentes de Bay Bridge y Golden Gate, aunque todavía desde lejos.
Nos acercamos hasta el Pier 39 (muelle 39), que es el más famoso porque tiene un monton de tiendas para turistas, restaurantes, etc y es de donde salen los ferrys a Alcatraz. Además, durante la época fría del año (si, en julio tb) hay leones marinos o focas(?), que es bastante gracioso. Para esta hora (las 4 p.m o así) el amigo de Nina, que iba vestido de Ronaldinho, pero no es de cerca de Bilbao como nosotros, tenia las calandracas c ongeladas ; ) y nos metimos a tomar unos batidos de chocolate antes de cenar.

Luego (aqui cenan a las 6 : o), nos fuimos al Joe's Crabs, que es una marisquería muy wapa para comer seafood, con musica y típico ambiente americano. Les dimos una lección a los americanos de lo que es no tener fondo con una mega cena durante 2 horas (Javi llegó a comerse el típico maiz entero untado en salsa de mantequilla, como si fuera un pintxo), que encima los pobres tenían prisa para irse ya que tenían un par de horas hasta Chico y además aquí se meten en la cama pronto y el lunes había que trabajar. Para agradecerles el que hubieran venido y que nos hubieran llevado por la ciudad, lo menos que podíamos hacer era invitarles (ademas con el euro, no era tan caro). Eso si, antes de irnos Javi negocio con el camarero que si bailabamos nos salia gratis (mentira), y nos dio uno de los momentos del viaje, saliendo a bailar con todos los camareros delante de todo el bar : ))).

Despues de la despedida de Nina & Court, vimos un Camaro muy wapo y nos sacamos unas fotos. Lo wapo fue que unos tios nos dieron que nos podiamos montar y para cuando nos queriaos dar cuenta estabamos Javi y yo en el coche y los tios haciendonos un reportaje (otro momento grande de javi sonriendo y diciendo entre dientes: este cabron va a echar a correr con mi camara : ). Eso si, teniamos a Gil emboscado para hacerle la zancadilla; ))).

Tras este momento gracioso, comenzó la travesía de vuelta al hotel (con pedida incluida y 2 horas de caminata). La buena noticia es que la fascitis parece que no ha viajado conmigo, porque despues de 13 horas de paseo, mis pies estan ok.

DÍA 6: El reencuentro

Habiendo recargado pilas durante la noche y con un par de tuppers del chino para comer en el aeropuerto nos dirigimos hacia el JFK en metro. La cosa no era fácil porque en una ciudad donde hemos llegado a ver unas escaleras mecánicas de madera os podéis imaginar que el metro es una trampa mortal para ir con maletas... no digamos ya la suma del calor con el esfuerzo de cargarlas por escaleras, tornos y demás. En fin, que entre transbordos de líneas y demás, tardamos lo de hora y media en llegar, pero ya íbamos con la lección aprendida de a qué terminales ir así que no problem.



Como era previsible, Ignacio estaba reclamando sus maletas donde Air France, así que no hubo mucha pérdida.

Resulta que su odisea ha sido aún mayor porque en el enlace de París, aunque no tardaron mucho en llegar, les miraron con cara de "vosotros no deberíais estar aquí" (a él y a otros 10 más del vuelo que venía desde Bilbao) y les decían que la hora de embarque ya había pasado y que habían vendido sus asientos. Vamos, un overbooking de manual sabiendo que el avión del enlace aterriza después de que cierren el plazo de embarque. El caso es que montaron un buen pollo y al final les recolocaron por el avión como pudieron.

La tía de equipajes perdidos de Air France debió flipar cuando vio a Ignacio con la lista de hoteles en los que va a estar durante todo el viaje, claro, como iba a saber la mujer que ya sabía que son unos hijos de p. e iba preparado...

En fin, que después de ingerir nuestros tuppers nos fuimos a la terminal 8 que es donde opera American Airlines y a Javi le tocó dividir su maleta en dos porque se pasaba de peso y facturar Ignacio la otra que no llevaba equipaje. La facturación fue la leche con el autocheckin, no hay que esperar cola ni nada, eso sí, luego para embarcar hay un poco más de incertidumbre al no tener billete con asiento numerado.

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Entre medias Ignacio se dejo caer por el Empire State ya que no se queria ir sin su fotito de New York jejeje. Asi que cogio el Helitaxi y se planto en el Top of the Rock en menos que canta el gallo, eso si con 200 $ menos (decia que le faltaba tiempo, pero que le sobraba el the fucking money ;)))
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Nos cascamos seis horas de viaje, tercer avión para Ignacio, y llegamos ya con retraso a San Francisco. Yendo a por las maletas ahí nos estaban esperando Nina y Courtney con un cartel y la leche jajaja. Por suerte las llevamos de guía para le metro y todo porque si no seguro que hubiésemos tardado bastante más en llegar al hotel.