domingo, 3 de agosto de 2008

DÍA 19: De resaca en Las Vegas y el autocastigo de ver lo que nos habíamos perdido

Bueno, tanto como resaca... más bien sueño. Para no variar nos levantamos tarde y recogimos un poco la habitación que tenía empapada la moqueta de la "destrucción" de la noche anterior... de la misma nos fuimos a la piscina a rehidratarnos un poco. Esta vez estábamos solos, se ve que la noche había sido dura para todos. Ignació no aguantó el calor y se acabó yendo a la habitación al rico aire acondicionado. Javi y yo nos quedamos ahí haciendo la fotosíntesis y lo que sería posteriormente el despelleje consecuente.

Llegó la hora española del hambre así que nos pusimos en marcha en busca de un sitio cercano donde habíamos visto anunciado, días atrás, un steak de NY con huevos fritos. Resultó que no estaba tan cerca, pero nada excesivo a pesar del cansancio acumulado. Aquí se produjo la situación curiosa de que Ignacio no podía fumar en la mesa pero sí a 2 metros en la barra. En cualquier caso nos comimos los filetes y nos quedamos muy a gusto por los 7$ que no costó.



La idea original era ir a ver los casinos o algo, pero la siesta tiraba más así que ahí nos fuimos otra vez a la habitación. Total que a lo tonto nos dieron las 7 y tras un debate decidimos salir otra vez a la noche. Era una jugada arriesgada porqu tníamso que pillar a la 4am un shuttle al aeropuerto, pero le plan era salir de tranqui y conseguir entrar a una discoteca a vr cuál es el ambinte real. Al final nos pusimos en marcha a ver si llegabamos a tiempo para el horario americano, pero ni con esas. Entre que fuimos otra vez al buffet del Sáhara y volvimos con litros comprados (esta vez solo 1L de bacardi) nos dieron ya las 10 en el hotel.



Lo que por el mediodia nos habían dicho que la limousina solo era hasta las 7, el chófer nos dijo que nos llevaba cuando quisiéramos a cambio de una "propina". Total que resultó que el tio trabajaba también para la discoteca LAX así que por 20$ cada uno nos dejaba allí, nos conseguía pases VIP y nos venía a buscar después, en principio ideal. Así stuvimos la noche hablando con un suizo que se estaba recorriendo el país (a esos sí que les sobra el dinero) y al final Javi se acabó bebiendo un chupito de una botella que había comprado que tenía pepitillas de oro "diluidas". Al final y tras un poco de retraso llegó la limousina, para entonces el marroquí del otro día se había apuntado también al plan y cuando entramos estaba ya petada de gente. Un calor infernal porque estaba el AA estropeado, pero resultó curioso el estar todos ahí en un sofá.

Tras dejarnos en el Luxor nos fuimos hacia la LAX y aquí nos dividimos porque nosotros fuimos para la cola directos y el resto subieron a un bar donde daban bebidas gratis (nosotros no teníamos tiempo). En la cola conocimos a unas tías de miami que nos dieron algo de bebida y algún que otro guiño, pero a la hora de entrar no se tomaban rehenes, cada uno a su guerra. A nosotros nos querían cobrar 20$ por entrar pero tras negociar Ignacio con el de la puerta y contarle la historia de la limousina y que nos teneíamos que ir en 1 hora nos dejó entrar gratis.

Aquello era ya otro mundo, parecía más ya lo de las películas, podríamos decir que allí la nota media era un 9 y con pinta de haber fiesta de la buena. Nos dimos una vuelta por la pista y después de tomarnos unos cacharros de 15$ grrr emprendimos la huida con rabia a coger la limo. El tio esta vez fue puntual y llegamos al hotel con un par de horas de margen. Horas que dedicamos a acabar de cerrar las maletas y a echar una minicabezada.

La sorpresa fue cuando no llegaba nunca el shuttle, tanto que al final acabó llevándonos uno del hotel al aeropuerto, eso así a precio de shuttle claro. Ya en el aeropuerto y como nos quedaba aún una hora me pasé por dollar.com a ver si por casualidad seguía le coche allí y dentro mis gafas, pero no hubo suerte así que a por el avión con las manos vacías.

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